Fauna y flora silvestre

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Carlos Bustamante Barros

Carlos Bustamante Barros

Columna: Columna Caribeña

e-mail: [email protected]

De todos es sabido que en Colombia no existe una clara conciencia hacia la preservación de la fauna y flora silvestre, sino todo lo contrario. Hay una completa ignorancia sobre el tema que se ve reflejado en la continua deforestación de bosques y lechos de ríos al igual que el continuado exterminio de algunas especies de la fauna silvestre que ya no se ven sino en fotografías del reino animal como la tortuga, iguanas, que amenazan con ser especies en vía de extinción.

Aun la especie de los perros sin distingos de raza, están siendo amenazados para su extinción por la aversión que de ellos tienen algunas personas citadinas que les riegan ácido de batería para lastimar su piel a cuanto can observan deambulando perdidos en las calles maltrechas de la capital de Bastidas, como ocurrió en días recientes cuando cinco perros fueron rociados con este líquido letal en la urbanización Curinca, al suroriente de esta ciudad.

Que decir también por ejemplo de las iguanas silvestres, que son cazadas por energúmenos que les sacan los huevos del vientre con escisiones de hojillas de afeitar, luego les introducen hojas silvestres para terminar su obra cociendo su vientre con agujas e hilos de sastrería, en lo que puede definirse como intervenciones quirúrgicas burdas al reino animal llevadas a cabo por principiantes sin ningún conocimiento científico de la veterinaria.

Pero éste no es solamente el caso, existen numerosos testimonios que en el departamento de La Guajira son cazadas, por pescadores inconscientes, tortugas a tutiplén que ni siquiera han alcanzado la edad adulta, es decir tortuguitas con lo cual propician la extinción de esta especie marina, cuya carne es utilizada para abastecer restaurantes de alta gama en la capital guajira.

Incluso en estas épocas modernas hay que decir que aunque el tigre no tiene amigos ya poco se dice de existencia en la montaña porque han sido exterminados por el rey de la naturaleza en su afán conquistador de tierras inhóspitas para civilizar la tierra para ganadería y / o agricultura, arrasando todo a su paso con la quema de bosques reverdecidos para convertirlo en montes chamizos, en la cual los organismos del estado encargados de la preservación de la flora y fauna como el entonces Inderena y afines son un elefante blanco por su inoperancia.

Sin que vayamos muy lejos en el propio casco urbano de la hidalga ciudad de Bastidas hay continuas deforestaciones de la arboleda sin autorización de organismo competente, acrecentando con este acto inusual las altas temperaturas de esta ciudad del Caribe colombiano que alcanzan temperaturas hasta de 40 grados centígrados bajo sombra, en la cual como una paradoja perversa se atenta contra el mismo habitat que le proporciona vida así como a sus familias.

Por estas razones y otras, es necesario que se adquiera una verdadera conciencia en materia de preservación fauna y flora silvestre en nuestro país, ya que este es un fenómeno generalizado con presencia en los cuatro puntos cardinales de la patria, en unas regiones mas que en otras, que ameritan insertar en las materias de colegios el área ecológica y fauna silvestre para que las nuevas generaciones que habrán de tomar en sus manos los rumbos de la patria preserven el entorno natural del terruño amado en la cual vivimos con nuestros sueños y esperanzas.

En la medida en que se produzca esta avanzada en materia de fauna y flora silvestre en nuestro país, entonces ya no habrá energúmenos que vierten líquidos letales de baterías en la piel de canes callejeros por obvias razones.

El mundo y la vida siguen su curso…..

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