En el Magdalena sigue el mal tiempo para votar

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Escrito por:

Ricardo Villa Sánchez

Ricardo Villa Sánchez

Columna: Punto de Vista

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Hace poco estuve leyendo el informe Herederos de Odebrecht y vínculos con ilegales en las listas a Senado y Cámara de representantes de la Fundación Paz & Reconciliación (http://bit.ly/2tadvF6) Allí es triste ver que como en los últimos análisis de las postulaciones al Congreso de la República, el Magdalena sigue de protagonista en forma negativa, cuando nos hablan de que los herederos de la mal llamada parapolítica y de las mafias de la corrupción, serían los que tendrían más opción de lograr las cinco curules que se lidian con los dientes, las casas políticas de esta región. En este documento, citan a varios candidatos, a algunos que no se atrevieron a postular y, aunque de seguro se le escapan uno que otro o se quedan cortos, manifiestan secretos a voces sobre las candidaturas que obtendrían varias de las curules en disputa, lo más probable para calentar puesto en las sesiones del parlamento, asumir posturas gobiernistas que les sirvan para defender sus intereses particulares y privilegios o a determinados actores que los financian, dejando a un lado el bienestar general y la profundización de la democracia.

Es claro que el tema no es de nombres, ni de quien puede comprar más votos para que su lista obtenga más curules. Es un asunto de la calidad de la democracia. Ojalá cualquiera de los susodichos blacamanes de la política, de llegar al Congreso de la República, nos dieran una sorpresa, haciendo debates de control político o presentando proyectos de normas sobre el mejoramiento de la actual precaria situación del departamento. Ojalá por lo menos hablaran de justicia social, después de sus campañas electorales, aunque muchos dirán que esto no les importa, sino sólo los negocios que puedan hacer en su cuarto de hora en el Congreso de la República, sin embargo, aún no se pierde la esperanza en que la gente cambie sus preferencias o goce de las garantías para hacer uso de su poder de decisión y vote por alguien decente, como por la Lista de la Decencia al Senado de la República o la de Fuerza Ciudadana por la Decencia a la Cámara de Representantes por el Magdalena, que lleve al Congreso de la República a parlamentarios que si representen a la ciudadanía en los escenarios de deliberación y de decisión política, donde se discuten las posibles transformaciones de este país que entró a la nueva época de la construcción de paz y reconciliación y que se enfrente y derrote, como ya se hizo en Santa Marta, a las castas tradicionales del departamento, que cuentan con un sempiterno poder económico y político.

A veces toca superar las fronteras del pesimismo. No obstante si se revisa los informes sobre riesgos electorales y alertas tempranas tanto de la Misión de Observación Electoral- MOE como de la Defensoría del Pueblo, se halla que todavía en Santa Marta y el Magdalena, como diría Saramago, hay mal tiempo para votar. (http://bit.ly/2FIqfp6) La Moe (http://bit.ly/2FI3hhZ) nos indica que a pesar de que en el resto del país disminuyeron significativamente los factores de riesgo extremo, en el Magdalena persiste la mala hora, aumentando los factores de riesgo electoral en su capital y muchos de sus principales municipios.

La Moe habla de riesgo extremo en virtud de que coinciden factores indicativos de fraude electoral y de violencia, como serían, entre otros, la eventual presencia de actores armados y de rentas ilegales, malas prácticas políticas locales, dominio electoral, violación a la libertad de prensa, falta de acceso a puestos de votación, trashumancia, economías ilegales, barreras a la participación ciudadana, conductas irregulares e ilegales en materia electoral.

Asimismo mencionan riesgo alto por nivel atípico de participación en cuanto a la Cámara, y por variación atípica de participación electoral. Finalmente, también, en riesgo medio, por alto nivel de votos nulos. Si se hila más delgado, en como diría Oscar Montes, esta telaraña mafiosa, se podría aducir que se requiere un acompañamiento especial a las elecciones al Congreso de la República en el departamento del Magdalena

Por su parte la Defensoría del Pueblo, (http://bit.ly/2GXyYTF) en su sistema de alertas tempranas sobre riesgo electoral, a grandes rasgos afirma que se presentan amenazas en 7 municipios, catalogados como territorios en riesgo y conductas vulneratorias, es decir, en este caso con riesgo electoral medio por incidencia de grupos armados ilegales en las elecciones de 2018 que perturbarían el debate electoral y favorecerían la compra con dineros del narcotráfico y demás economía ilegal, y el intercambio de favores burocráticos, a cambio de votos que le torcerían el pescuezo a la transparencia en las elecciones, lo que permitiría, en contraprestación, que en el futuro no se les disputarían los corredores de la economía subterránea en el departamento.

En este tenso escenario, sin una tendencia marcada de la población hacia un mensaje político o a una apuesta especifica de transformación, y más desde un enfoque clientelista o transaccional de la política tradicional a través de sus famiempresas electorales y de sus herederos en disputa, que de un certamen democrático, se desarrollarían las elecciones para obtener la representación de las cinco curules a la Cámara de Representantes y la votación al Senado de la República, en el departamento del Magdalena. Ojalá estas elecciones las gane la gente o sino seguirá el departamento en el atraso, la pobreza, la exclusión, la postración, el olvido y la soledad, sin que por fin tenga una segunda oportunidad sobre la tierra.

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