¿Qué vamos a hacer con tanto cachaco en el gobierno?

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Cecilia Lopez Montaño

Cecilia Lopez Montaño

Columnista Invitada

e-mail: cecilia@cecilialopez.com

Ahora si quedamos listos, se nos llenó de cachacos el gabinete del gobierno Santos. No lo digo yo, por fortuna. El Siglo le dedicó páginas enteras a demostrar el tremendo sesgo de quienes acompañan al Presidente: hombres, en su mayoría, ex Andinos, de clase alta y por supuesto, bogotanos en una altísima proporción.

¿Será que la Región Caribe no votó por Santos? Solo queda Díaz Granados en Comercio pero ya dijeron que se retira para hacer política.

Se dice en los corrillos políticos de la capital que faltan dos ministerios por nombrar: Trabajo al que parece que iría Rafael Pardo y se explica así la entrega del Liberalismo y su lambonería con el Presidente, y Vivienda.

Aun existe la esperanza de que en estos u otros como Transporte, llegue uno de nuestros coterráneos, porque coterráneas no se ven, pero de todas formas la Región Caribe y la provincia en general, quedarían sub-representadas.

El Presidente Santos va con mucha frecuencia a esta parte del país y le echa flores a sus mandatarios, pero a la hora del té, el poder es para los capitalinos.

Esta situación amerita una seria reflexión. Veamos el caso del ya ex ministro Carlos Rodado. Un excelente profesional, uno de los mejores gobernadores que ha tenido el Atlántico, una figura muy importante en la campaña del presidente Santos, y todos creíamos que sería lo que él quería, Ministro del Interior o Canciller después de ser embajador en España y de haber dejado ese cargo paras dirigir la campaña presidencial.

Pero nada de eso sucedió y terminó de ministro de Minas, cargo que ya había desempeñado durante la administración Turbay. Y se cumplió lo de las películas: las segundas partes nunca son buenas. No obstante sus excelentes cualidades y su experiencia en el sector y con la absoluta certeza de que trabajó con seriedad, la verdad es que en esos círculos bogotanos se hablaba de su labor opaca desde hace tiempo.

Siempre se tuvo su nombre en la baraja de quienes saldrían primero en el gabinete Santos.

Nadie le ha reconocido aún que llegó a uno de los ministerios donde la institucionalidad estaba vuelta flecos y donde se habían cometido disparates enormes en el gobierno Uribe, como la proliferación de títulos mineros que hoy tienen al país en problemas serios.

Probablemente porque reemplazó a un coterráneo, Hernán Martínez, o por esa indefinición inicial del actual Presidente -que todos considerábamos más uribista de lo que realmente ha sido- no hubo corte de cuentas ni en este ni en ningún ministerio.

Error grave que no paga el gobierno, por lo menos hasta ahora, pero sí los ministros de las carteras donde hubo más problemas, entre ellas Minas y Transporte. ¿Por qué le pasaron la cuenta de cobro a Rodado y no a Mintransporte, con iguales o mayores problemas? ¿Será la diferencia entre ser caribeño o pereirano?

No es la primera vez que a un buen gobernador del Atlántico no le va bien como Ministro. Recordemos a Fuad Char en Mindesarrollo. Necesitamos fomentar el liderazgo nacional de nuestros dirigentes para que se muevan con mayor poder de negociación en Bogotá.

No es fácil negociar con esta cachaquería que nos ve como provincia folclórica. Pero somos nosotros los que tenemos que arriesgarnos. ¿No le hubiera ido mejor a Antonio Celia como Minminas dado que ya tiene una posición nacional? Más esfuerzo a aquellos que logran penetrar las élites bogotanas.

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