El político subestimado

Nicolás Maduro Moros tomará juramento mañana para un segundo periodo presidencial en Venezuela, pese al rechazo de buena parte de los venezolanos y la comunidad internacional.

Informe Especial
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Nicolás Maduro, sin formación académica ni gran trayectoria, sustituyó al político latinoamericano más carismático del siglo XXI: Hugo Chávez.

Durante su primer gobierno, el actual presidente de Venezuela gestó la peor crisis económica y social de la historia. Pese a esto, está listo para asumir un nuevo sexenio.

Por: Daniela A. García Gómez
Redacción EL INFORMADOR

Nicolás Maduro, el mandatario más controvertido de los últimos años en el continente, asumirá mañana su segundo periodo presidencial en Venezuela, pese al rechazo de una buena parte de los venezolanos y la comunidad internacional.

El jefe de Estado, subestimado por muchos por su falta de formación académica y a quien se le atribuye la gesta de la peor crisis económica en la historia de su país, jurará al cargo por un sexenio más.

El ‘heredero político’ de Hugo Chávez iniciará un nuevo gobierno marcado por la ilegitimidad, basado en los resultados de unas elecciones tildadas de fraudulentas y sin el respaldo de la mayoría de los países de la región, entre ellos Colombia.

Maduro logró allanar el camino hacia la reelección a través del control de las instituciones, la represión ciudadana y la persecución política.

Con sus principales rivales inhabilitados o presos, y con una parte de la oposición llamando a la abstención porque no confiaba en un proceso organizado por un Consejo Nacional Electoral dominado por el oficialismo, Maduro fue reelegido el 20 de mayo de 2018 con 5,8 millones de votos.

¿Pero cómo un hombre sin formación académica y escaza trayectoria política llegó a la Presidencia de Venezuela?

Sus inicios

Nicolás Maduro Moros nació el 23 de noviembre del año 1962. Cumplió sus estudios de bachillerato en el liceo José Ávalos, en Caracas, pero no llegó a cursar en la universidad.

En su juventud trabajó como conductor en la compañía de transporte Metro de Caracas, en donde formó parte del sindicato de trabajadores.

Fue su actividad sindical la que le permitió acercarse a la política. En la década del noventa se sumó a las filas del Movimiento V República, un partido de tendencia de izquierda que fundó Hugo Chávez.

Está casado con Cilia Flores, una abogada y política venezolana que fue diputada de la Asamblea Nacional y se desempeñó como Procuradora de la República. La pareja no tiene hijos juntos, pero de relaciones anteriores Maduro tiene uno y Flores tres.



De sindicalista a político

En el año 1999, ya con Chávez en el poder, Maduro fue elegido diputado de la Asamblea Constituyente, órgano que se ocuparía de escribir la nueva constitución de su país.
Un año más tarde resultó electo legislador para la Asamblea Nacional (Palamento), cargo para el que fue reelegido en el año 2005.

En 2006 ingresó al gabinete nacional, tras ser nombrado Ministro de Asuntos Exteriores por parte de Chávez, cargo que ocupó hasta octubre de 2012, cuando asumió la Vicepresidencia de la nación.

Ese año fue crucial para Maduro. Cuando agravó la enfermedad terminal que aquejaba al entonces Presidente, Nicolás cobró una notable relevancia política por ser el portavoz oficial del mandatario. Era él quien informaba sobre la salud del Jefe de Estado y sobre los temas inherentes al Gobierno.

El 8 diciembre de 2012, Chávez hizo su última transmisión simultánea de radio y televisión, anunciando que viajaría a Cuba para tratar el cáncer que padecía y haciendo una petición particular: “Si algo me ocurriera (…) ustedes elijan a Nicolás Maduro”.

Fue él quien el 5 de marzo de 2013 cumplió la “dolorosa tarea” de anunciar la muerte de su padre político. Y pocos días después se enrumbó en una campaña presidencial para ocupar el puesto que Chávez había dejado.

El candidato Maduro

Maduro mantuvo viva la memoria de su ‘comandante’ durante el corto camino hacia las elecciones presidenciales, que fueron convocadas cuatro días después de la muerte del expresidente, para el 14 de abril de 2013. Según un recuento de un portal venezolano, Maduro mencionó el nombre de Chávez unas cinco mil veces en poco más de un mes de campaña.

Durante la contienda, Maduro superó la imagen de abatido. Se dedicó a descalificar a su único adversario electoral, el entonces candidato opositor Henrique Capriles.

Al mismo tiempo, el ‘hijo de Chávez’ hablaba de un “pajarito chiquito” que encarnaba el espíritu del fallecido comandante y que le hablaba durante la campaña.

Sus alocuciones estuvieron plagadas de frases erróneas y desafortunadas, que le hicieron acreedor de una imagen de ignorante, que conserva aún hoy como Presidente. Entre las más celebres se encuentran la de “millones y millonas” de bolívares, la de que no dudó “ni un milímetro de segundo”, la del día de “35 horas”, la de la aguja que se descubrió “en un panal” y la de que Simón Bolívar quedó “huérfano de esposa”.

Sus reiterados errores y equivocaciones, por los que fue bautizado por los opositores como ‘Maburro’, hicieron que muchos pensarán que no lograría la Presidencia o que solo estaría meses en el poder.

Pero Maduro ganó con 50,61% de los votos las elecciones de 2013, una diferencia de apenas 200.00 sufragios frente a su adversario Capriles, quien desconoció el resultado del proceso por considerarlo fraudulento.

El peor gobernante

Con fraude o no, Maduro asumió su primer periodo presidencial el 19 de abril de 2013. Desde entonces ha sido fuertemente criticado por conducir a los habitantes del país vecino a la peor crisis de su historia. Es señalado como el responsable del colapso económico, político y social de la nación.

El diputado Ángel Alvarado, miembro de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, asegura que desde que Maduro asumió la Presidencia en 2013, la actividad económica del país ha caído 53%, resultado “de un modelo económico fracasado, que expropia, controla y empobrece al pueblo venezolano”.

De acuerdo con el legislador, se trata de la depresión más larga y fuerte que ha habido en el continente americano, peor en duración y profundidad que la vivida en Estados Unidos, y solo se parece a las de países que pasaron por guerras civiles.

En 2013, cuando el actual presidente llegó al poder, la inflación se ubicaba en 56,2 por ciento, de acuerdo con cifras del Banco Central de Venezuela. Para este año se espera que la tasa suba a 1.370.000%, según un informe del Fondo Monetario Internacional.

Alvarado recordó que cuando comenzó este mandato presidencial, el salario mínimo rondaba los 200 dólares (unos 600 mil pesos) y hoy está en 5 dólares (unos 15 mil pesos).

La inflación desbordada, sumada la escasez de productos básicos, hizo que los ciudadanos optarán por huir de su país. De acuerdo con estadísticas de las organizaciones de Naciones Unidas, ONU, y de Estados Americanos, OEA, casi cuatro millones de venezolanos han abandonado su territorio.



Sigue firme

En 2015 el gobierno sufrió un golpe con la severa derrota del oficialismo en las parlamentarias. Parte de la oposición lo vio como la señal de la inminente caída de Maduro, pero se equivocó.

En 2017 el Tribunal Supremo de Justicia, TSJ, emitió dos sentencias que le arrebataron poderes al Legislativo. Fueron el detonante de cuatro meses de protestas callejeras que dejaron unos 120 muertos y que tenían no sólo un componente político, sino también económico por la aguda crisis de inflación y desabastecimiento.

Pese a ese escenario adverso, Maduro se presentó nuevamente como el candidato del oficialismo en las últimas elecciones presidenciales, las mismas en las que no participaron ninguna de las figuras representativas de la oposición. Fue así como el actual mandatario fue reelegido con el 67,7% de los votos, según el oficialista Consejo Nacional Electoral.

Una vez más, Maduro, sin formación y sin respaldo político internacional, logró garantizar su permanencia en el poder en Venezuela, un país en el que cada vez hay menos personas a quienes gobernar.

El dato

La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, CIA, por sus siglas en inglés, asegura que Nicolás Maduro era el conductor del Metro de Caracas con más multas de la compañía. Ahora las sanciones de Maduro son de otro tipo, impuestas por distintos países que consideran a su gobierno como dictador y violador de derechos humanos.

Trayectoria política de Maduro

Diputado de la Asamblea Nacional (2000 – 2006)

Ministro de Relaciones Exteriores (2006 – 2012)

Vicepresidente de la República (2012 – 2013)

Presidente de la República (2013 – Presente)

Éxodo de Maduro

Un estudio del Brooking Institution estima que en tres años la diáspora venezolana superaría los ocho millones de personas

En Colombia, que actualmente contabiliza 1.100.000 migrantes venezolanos y que, pese a todo, mantiene sus puertas abiertas de par en par, se calcula que este año llegarán a sumar dos millones, otra cifra récord.