La prevención y control de las enfermedades no pueden entrar en cuarentena, dice experto

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El doctor Carlos Torres Martínez, infectólogo pediatra indica que vacunarse es una actividad esencial que debe continuar con la pandemia y no debería interrumpirse, dado que el no hacerlo implica riesgos a nivel individual y para la comunidad en general.

De acuerdo con un informe publicado en la página de la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud, OPS/OMS, “la evaluación virtual rápida de la prestación de servicios para las Enfermedades No Transmisibles, ENT, durante la pandemia COVID-19 en las Américas, realizada por 158 países de todo el mundo, incluidos 28 estados miembros de la OPS, durante un período de cuatro semanas en mayo, confirmó que la pandemia ha tenido un impacto global y que la interrupción de los servicios de salud de rutina representa una amenaza para la salud de las personas que viven con enfermedades crónicas no transmisibles”.

Igualmente, en una de las comunicaciones de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, la entidad señala como situación preocupante el hecho de que la lucha contra el COVID-19 esté ocasionando la interrupción de los servicios para prevenir y tratar ENT (entre ellas Cáncer, diabetes e hipertensión), pues las personas que viven con estas patologías son más vulnerables a enfermarse gravemente o morir por la nueva infección por coronavirus.

LA VACUNACIÓN ES UNA PRIORIDAD

El doctor Carlos Torres, miembro del comité de inmunizaciones de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, SLIPE, asegura que “la vacunación en tiempos de COVID-19 plantea desafíos muy importantes y difíciles de manejar. La pandemia genera una disrupción de los servicios de salud en la que los recursos humanos, logísticos y financieros, pueden irse hacia el manejo de la pandemia y en desmedro de servicios esenciales como la vacunación”.

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El especialista en infectología pediátrica manifiesta que, la población tiene un pensamiento equivocado sobre la vacunación en medios del confinamiento, es erróneo percibir a las enfermedades prevenibles por vacunas, EPVs, como algo lejano y poco importante, cuando en realidad esas condiciones pueden ser más severas, más frecuentes en niños y más contagiosas que el mismo COVID-19.

De acuerdo con el documento latinoamericano sobre vacunación y servicios de inmunización durante la pandemia COVID-19, de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica y la Asociación Latinoamericana de Pediatría “las coberturas para el tercer trimestre del 2020 están entre un 20-25% por debajo de lo esperado para todas las vacunas, lo cual muestra el impacto que la pandemia está teniendo en las actividades de prevención esencial”.

Tenga en cuenta que la Organización Mundial de la Salud, Organización Panamericana de la Salud, OMS/OPS, Ministerio de Salud y Sociedades Científicas como la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, determinan y recomiendan lo siguiente:

  • La vacunación es una actividad esencial que debe continuar con la pandemia y no debería interrumpirse, dado que el no hacerlo implica riesgos a nivel individual y para la comunidad en general.
  • Todo niño debe tener su esquema completo de vacunación. Toda visita o contacto con el sistema de salud debe ser aprovechado para poner al día al paciente en sus vacunas.
  • La vacunación es una prioridad. Independientemente de la edad, toda persona debe recibir su esquema de vacunación completo para su edad.
  • Debe priorizarse la vacunación del adulto mayor o con condiciones de riesgo metabólicas, cardiacas, respiratorias, etc.
  • Las vacunas contra enfermedades propensas a generar epidemias deben estar al día.

CAMBIO EN LA COTIDIANIDAD: EFECTOS DRAMÁTICOS EN LA SALUD MENTAL

Para el doctor Cesar Augusto Arango-Dávila, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría Biológica, “la cuarentena como estrategia de control de la progresión de la pandemia ocasionada por COVID-19, suele ser una experiencia desagradable: la separación de los seres queridos, la pérdida de libertad, el temor a la infección, el temor a morir, las consecuencias por la enfermedad o muerte de personas cercanas, el aislamiento físico, el estigma, la presión mediática, las repercusiones económicas y el cambio en la cotidianidad ocasionan efectos dramáticos en la salud mental de la comunidad”.

Añade el especialista en psiquiatría que, “en una investigación en curso que se está desarrollando en el Hospital Universitario Fundación Valle del Lili en colaboración con la Universidad Icesi de Cali, Colombia, los datos preliminares muestran que en el suroccidente colombiano, en una muestra aproximada de 600 personas mayores de 14 años se presentan las siguientes manifestaciones de compromiso del funcionamiento mental: 42% se sienten agobiados y en tensión, 39% tienen la sensación de estar agotados y sin fuerzas, 37% tienen dificultad en el sueño, 32% se sienten nerviosos y malhumorados, 27% tienen la sensación de estar enfermos, 16% reportan claros síntomas de pánico, 9% manifiestan “no valgo la pena para nada”, 8% se les ha pasado por su pensamiento la idea de “quitarse de en medio” y 4% han pensado claramente en esta idea”.

Cabe destacar que una gran cantidad de entidades clínicas en el país han habilitado servicios de tele psiquiatría, es decir consulta en prespecialidad mediada por un sistema digital audiovisual. En psicología y psiquiatría estas consultas pueden ser igual de eficaces a las consultas realizadas presencialmente, además facilita la atención a personas con dificultades en el desplazamiento, con alto riesgo por la infección y además personas que viven en sitios lejanos donde no hay posibilidad de atención psiquiátrica o psicológica de otra manera, así lo indica el doctor Arango-Dávila.

¡A CONSULTAR!

Por otra parte, el doctor Mauricio Plata, jefe del departamento de Urología del Hospital Universitario de la Fundación Santa Fe de Bogotá, manifiesta que “la pandemia y el confinamiento han hecho que muchos pacientes con enfermedades no urgentes pero importantes, retrasen sus consultas; es el caso de pacientes con cáncer urológico que al retrasar sus consultas pueden tener desenlaces adversos a su enfermedad”.

Así mismo, el especialista en urología considera que “la relación médico paciente se ha visto afectada en cuanto a que debe ser adaptada a nuevas opciones de comunicación, sin embargo, no ha sido deteriorada”.

Es importante entender que

  • En los hospitales se establecen áreas para pacientes COVID positivo y negativo, como: pabellones especiales, quirófanos exclusivos para pacientes con el virus y personal de atención dedicado 24 horas - 7 días a la atención de estos pacientes.
  • La higiene y limpieza de áreas en un hospital según las normas locales es mucho más estricta que en cualquier sitio diferente a un hospital.
  • Si se toman las medidas de protección, como el distanciamiento social y el uso de tapabocas, y las instituciones de salud cumplen con los protocolos de higiene, no debe existir un riesgo mayor de contagio con el COVID-19.

Recuerde que es vital mantener un control de las enfermedades con su especialista, sin dejar de lado los protocolos de seguridad establecidos por el gobierno.




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