“La delincuencia le robó un hijo a Maicao”: madre de Christian Plaza

Deivis, Christian, Joys siempre tuvieron una amistad cercana y Zeily Abdulhay, quien era la novia del fallecido.

La Guajira
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Los familiares del joven asesinado a manos de un par de ladrones, continúan conmocionados por la frialdad con la que ocurrió el suceso y solicitan a las autoridades no dejarlo en la impunidad.

La muerte de Christian Plaza conmocionó a casi todos los habitantes de Maicao. La ciudad entera pudo casi palpar el dolor que sufrió la familia Plaza Bustamante por la pérdida del hijo amado por todo y por todos en el barrio San José.

La familia, multiplicada por primos, vecinos y amigos, luego de enterrar para siempre el cuerpo de Christian, se congregó en su casa para llorar amargamente su muerte; allí, este medio de comunicación conversó con ellos sobre la vida de aquel joven contador en ciernes.

Su primo, Joys Pérez Plaza, solo dos años mayor que Christian, recordó con alegría dolorosa muchas de las anécdotas que vivieron en el sector de la calle 18 con carrera 10, donde crecieron juntos como hermanos.

"Nunca olvidaré el día que lo vimos cargando maletas de pasajeros, era de sus primeros trabajos que tuvo cuando estuvo en el hotel de mi mamá. De pequeños lavábamos los buses de las líneas de transporte que están a dos cuadras de aquí", rememoró 'Joice', como le decía Christian.

Tan buen trabajador que otra tía le dio trabajo una temporada decembrina en Maracaibo, donde sus aventuras fueron memorables: montó en Metro y perdió una bolsa de ropa.
El llanto de su madre, su hermana Mafer y su novia aún se oía varias horas después del entierro. En un momento de sosiego la señora Sandra pudo decir que su hijo era la alegría no solo de su casa, sino del barrio, "un muchacho que había construido un sueño a base de esfuerzo y buenas asoleadas".

Desde pequeño Christian estuvo en la vida y los corazones de sus primos. Era estudiante sobresaliente del colegio San José y el Santa Catalina de Siena, donde demostró sus grandes habilidades para los números, lo que le terminó llevando a estudiar Contaduría en la Universidad de la Guajira, carrera que logró terminar pero la vida no le alcanzó para ir a su acto de graduación.

"Christian quería hacer grandes cosas pero me arrebataron a mi hijo. Siempre fue mamador de gallo pero muy respetuoso. Él solo iba del trabajo a nuestra casa; incluso tenía planes de viajar a Bogotá por unos proyectos que tenía pensados", logró sollozar Sandra Bustamante.

A los 22 años de edad, Christian Andrés Plaza Bustamante había logrado establecer una ruta de distribución de servicios de telefonía y, junto a un gran amigo, distribuía pan en las tiendas de la ciudad de Maicao, esperaba su título universitario y tenía una relación amorosa estable.

El llanto popular se extendió durante la madrugada en la casa 18-17, cercana al sector Brasilia, donde los cercanos de Christian Plaza compartieron el dolor de su muerte. Adicional a todo, ellos sufrieron el hurto de una motocicleta durante la vigilia.