Desinformación e imprecisión

Editorial
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Hay un adagio popular que reza, “que la ignorancia es atrevida”, más cuando se tienen a la mano toda clase de herramientas y facilidades para estar al día con el acontecer mundial;  por tanto, no hay excusa cuando se afirma, dice y asegura algo, que se puede caer por su propio peso. Aquí, lo penoso de la situación es quedar en evidencia y ser corregido en público por expertos y conocedores del problema.

Las  asociaciones médicas pidieron al presidente Gustavo Petro, abstenerse de hacer comentarios sobre tratamientos de salud sin tener bases científicas para no desinformar a la población, en medio de una polémica por la escasez de insulina en el país. Seguramente el término abstenerse, está siendo utilizado en los mejores términos, porque aquí cabrían otros más duros y apropiados.

En los últimos meses, pacientes con diabetes han alertado sobre las dificultades para conseguir insulina, atribuidos a malos manejos del Ministerio de Salud para imponer la controvertida reforma del sector que se tramita en el Congreso. A cualquier costo quieren acabar con el sistema de la salud en el país, aunque sea a costa de la salud y la seguridad de cada uno de los colombianos.

Pero lo más lamentable de la situación fue la contestación del presidente que en respuesta a las críticas,  afirmó que el problema con la insulina es que está siendo utilizada en tratamientos para adelgazar. Ahí fue Troya; de semejante afirmación, que no cabe nombre alguno, porque a la gente no le cabe en la cabeza que para adelgazar se tenga que utilizar un medicamento esencial que debe ser recetado por médicos profesionales. La insulina es un medicamento esencial para pacientes con esta enfermedad y por tanto, utilizarla con otros fines, no es lo más razonable.

La gente que rodea al presidente debe estar más atenta a pasarle los datos de sus discursos, en forma verídica, que no evada la verdad y que estén actualizados, para evitar que afirmaciones presidenciales como de que "gentes usando el sistema de salud para adelgazar a través de la insulina mientras diabéticos no tienen control", no se vuelvan a presentar, mejor dicho, nunca se presenten, por que dejan como resultado a un presidente desinformador y desdibujado de toda la realidad colombiana.

El reproche llegó en forma inmediata; esto le ha valido críticas de asociaciones médicas porque su comentario puede llevar a las personas a creer que la insulina ayuda a bajar de peso, lo que no es cierto, y además es peligroso para la salud porque si la usa una persona con niveles normales de azúcar puede provocar una hipoglucemia e incluso la muerte.

La Asociación Colombiana de Medicina Interna, ACMI, señaló en un comunicado que "la insulina (...) tiene indicación únicamente para el tratamiento de la enfermedad conocida como diabetes mellitus, por lo tanto no hace parte del grupo terapéutico para el manejo de la obesidad. Reiteramos la importancia que tienen las diferentes asociaciones científicas que existen en nuestro país para que sean tenidas en cuenta a la hora de emitir esta serie de conceptos técnicos ya que el empleo inadecuado de algunos términos, palabras o frases puede generar confusión y desinformación a la comunidad en general y en especial a pacientes con diabetes", indicó la ACMI. Esta invitación debe ser aprovechada por el presidente Petro, para vincular a estos científicos y doctores, por demás, especialistas en el tema, para que sean, al menos sus asesores en el tema, para no salir con desinformaciones e imprecisiones que pueden ser muy peligrosas.

La invitación quedó planteada, y debe ser tenida en cuenta para  que los comentarios en salud reciban un concepto y asesoría técnica de las respectivas asociaciones científicas que existen en nuestro país, y de paso, ser más precisos y exactos, a la hora de hacer críticas.

El medicamento autorizado en Colombia que sirve para controlar la diabetes no es insulina ya que se usa últimamente para adelgazar es la liraglutida, que se inyecta de forma subcutánea. La liraglutida, que en muchos países se comercializa como Saxenda, tiene efectos similares a los de la semaglutida, que se vende con el nombre de Ozempic y Wegovy y son ampliamente utilizados en el mundo para adelgazar; de ahí, que la insulina no es un medicamento que deba utilizarse o formularse para bajar de peso, porque no tiene esa injerencia en el cuerpo humano.



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