Estrategia comunista de engañar y mentir

Editorial
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Hay que partir de un hecho cierto consistente en que todo gobierno comunista lo único que busca y desea es perpetuarse en el poder. Disimulan y engañan. No se les puede creer; pero, su propósito no es otro que establecer la dictadura con todos los controles del Estado bajo su mando.



Antes de ser elegidos en plan de candidatos siempre critican los regímenes totalitarios y manifiestan abierta y públicamente que no son comunistas pues no les conviene para efectos eleccionarios de que se conozca su verdadera ideología.

Así subió Castro, Chávez, Ortega, Santos, Sánchez y el mismo Petro. Santos, Chávez y Petro se referían a Fidel como un tirano y su pueblo en su sentir estaba totalmente oprimido y Santos ocultó siempre sus visitas clandestinas a su héroe, Fidel Castro.

Se refería a Chávez, en sus editoriales en el diario El Tiempo, como un dictadorzuelo y tan pronto como asumió la presidencia su primera reunión con un mandatario extranjero fue con Chávez y allí ya lo consideró como “su nuevo mejor amigo”. Requería su concurso por sugerencia de Castro con miras a su proceso de paz con las Farc.

Chávez a su turno también en sus entrevistas comentaba que el régimen de Castro era oprobioso y totalitario y a los ocho días de su posesión viajó a Cuba a visitar a su mentor Fidel Castro y por ende, Venezuela está sujeta particularmente su inteligencia a las directrices de los cubanos.

Petro negó en todas sus intervenciones públicas que fuese comunista. Decía “esas son las mentiras de los fascistas y la ultraderecha”; pero, resulta que el mentiroso o mejor aún el mitómano es el mismo. Es de anotar que justamente la técnica leninista es valerse de la mentira y defenderla con la violencia, tal cual como lo ha hecho siempre.

Santos estuvo como ministro de defensa de Álvaro Uribe; se produjeron por parte del Ejército y las Fuerzas Militares, con colaboración de la policía, golpes contundentes y demoledores a las guerrillas sobre todo a las Farc y por ello se sentaron a dialogar en La Habana, ya que militarmente se encontraban aniquilados.

Al asumir como Jefe de Estado, Santos, no permitió las operaciones contra los pocos cabecillas del secretariado de las Farc, hoy sentados en el Congreso; prohibió la fumigación a los cultivos de coca, de ahí que se aumentaran de 40. 000 a 200.000 hectáreas y las Farc consiguieron lo que ellos querían y por ello firmaron la paz de Santos y de la Farc, pero no la de los colombianos.

En las urnas se rechazó el proceso de paz; sin embargo, el gobierno de Santos aplicó en el Congreso el mecanismo del “fast track" y así se aprobó ese articulado de paz. Las Farc dejaron su brazo armado cuales son las disidencias y siguieron en el negocio del narcotráfico. Vale la pena recordar que Santos traicionó al presidente Uribe, por que gente lo eligió pensando en que iba a ser la continuación de su gobierno; pero él ya tenía compromisos con las Farc y La Habana y por ello en el primer año autorizados, por Santos, se reunieron unos delegados presidenciales con guerrilleros de las Farc.

Él negó todo el tiempo ese hecho; pero luego no pudo mantener ese secreto engañoso y tuvo que aceptar de que sí estaban en conversaciones con vistas al proceso de paz. Su primo Francisco Santos, le advirtió al expresidente Uribe de que no lo escogiese como candidato porque él es traicionero por naturaleza.

Evidenció su hoja de ruta con las Farc y lógicamente llovieron las críticas. Nadie entendía que estuviese yendo contra sus amigos de los elegantes clubes sociales y para entonces no le importó declarar en la revista Semana, de que “él se sentiría al final de su mandato muy satisfecho y contento si le dijeran que había sido un traidor a su clase social”.

Qué distinto sería el país si Santos hubiese continuado el sendero marcado por Uribe de acabar con la cola de la culebra guerrillera que estaba diezmada; pero, les dio aire, no los atacó más; no hubo más fumigación y en consecuencia no hubo jamás paz y ahí están las Farc vivas con sus disidencias.

El expresidente Pastrana recientemente afirmó que esa situación de hoy con las Farc la había originado Santos en su mandato; en las elecciones en que han intervenido dado su desprestigio su votación ha sido irrisoria pero poseen su propio brazo armado.

Petro ha dicho que en el 2026 entrega el poder; ahora, ha manifestado claramente de que el Pacto Histórico debe seguir al frente del gobierno y Roy Barrera ha reiterado que necesitan 12 años para realizar sus reformas.



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