Un ejemplo para el mundo

Editorial
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India y China acordaron resolver por medios pacíficos sus diferencias sobre la línea fronteriza que las separa en la región del Himalaya, después de que las tropas de ambas potencias se enfrentarán hace un mes en una escaramuza que disparó las tensiones sobre la disputa.

Ambas naciones acordaron que, siguiendo la orientación de sus líderes, las dos partes deben dirimir sus diferencias mediante una discusión pacífica teniendo en cuenta la importancia de respetar las sensibilidades, preocupaciones y aspiraciones de los demás y no permitir que se conviertan en disputas, lo que reafirma que sí se pueden solucionar los problemas limítrofes, después que ambas partes estén de acuerdo, mandando un mensaje de paz al mundo, el cual es digno de imitar

El Ministerio de Defensa indio informó que las Fuerzas Armadas de los dos países se enfrentaron en una breve pero agresiva escaramuza en el fronterizo estado de Sikkim, en el norte indio, durante las labores de patrullaje sobre la línea que divide a ambas naciones; hay que recordar que India y China comparten cerca de 4.000 kilómetros de frontera a lo largo de la cual mantienen litigios territoriales y China reclama parte del territorio nororiental indio, mientras que la India reivindica el área de Aksai Chin, en Cachemira y bajo control chino.

Vale la pena destacar los ánimos pacifistas de ambas naciones ya que los representantes de los países revisaron el estado de las relaciones bilaterales, incluidos los desarrollos actuales
India destaca la importancia de las relaciones pacíficas, estables y equilibradas con China como un factor positivo para la estabilidad en la situación global actual, y el deseo de sus líderes - el primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente chino, Xi Jinping- de continuar por esta senda.

La tensiones territoriales entre ambas potencias experimentaron una escalada a mediados de 2017, cuando China acusó a las tropas indias de entrar ilegalmente en su territorio con el fin de detener las obras de una carretera en la zona fronteriza de Doklam o Donglan), disputada entre los chionos y el vecino Bután, que pidió ayuda a su tradicional aliado indio.
La crisis diplomática afectó muy negativamente las relaciones bilaterales, lo que llevó incluso a China a acusar a la India de jugar con fuego, lo que podía llevar a una escalada del conflicto; sin embargo, Delhi retiró sus tropas a finales de agosto de ese mismo año lo que propició una desescalada de las tensiones.


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