Soldado avisado…

El coronavirus sigue infectando a miles en el mundo, mientras los médicos reiteran que no existe tratamiento para este mal.Foto Semana.

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En medio de la epidemia del covid-19, muchos quieren saber cómo darle una mano al sistema inmune. Los expertos recomiendan estos consejos sencillos.

El coronavirus sigue infectando a miles en el mundo, mientras los médicos reiteran que no existe tratamiento para este mal. Los infectados deben esperar a que su sistema inmunológico actúe. Eso ha llevado a muchos a preguntarse cómo robustecer ese batallón de células que luchan contra gérmenes invasores como el que creó la pandemia mundial.

Científicamente, no está comprobado que algo específico ayude. Parece que resulta muy complicado intervenirlo de forma directa, pues no se trata de un órgano, sino de un sistema, y para funcionar requiere equilibrio y armonía. Con el descubrimiento de la terapia inmunológica para tratar el cáncer, la medicina ha conocido mucho sobre este tema, pero aún quedan interrogantes sin respuesta.

Uno de ellos cuestiona si la dieta, el ejercicio y el estrés influyen en este campo. Sobre el primer tema, comer en forma balanceada es importante. Después de todo, ningún soldado puede batallar bien si no está bien nutrido. Algunos estudios han mostrado que las personas en extrema pobreza con malnutrición son más susceptibles a las enfermedades infecciosas. Y hay evidencia de que la falta de ciertos micronutrientes, como zinc, hierro, cobre, ácido fólico, y las vitaminas E, D y C pueden alterar la respuesta inmunológica.

Sobre el ejercicio, es claro que se trata de uno de los pilares de la vida sana, crucial para la buena salud, y por eso hay que hacerlo regularmente. No solo mejora el perfil cardiovascular, sino que también baja la presión arterial y ayuda a controlar el peso. Así, la dupla dieta y actividad física también contribuye a un sistema inmune sólido, tal vez porque promueven la circulación, lo que permite que las células y otras sustancias que defienden al organismo vayan libres por el cuerpo haciendo su trabajo.
La dieta mediterránea. Consiste en frutas y vegetales de muchos colores porque esa variedad garantiza bastantes antioxidantes y nutrientes que reducen la inflamación.
La dieta mediterránea. Consiste en frutas y vegetales de muchos colores porque esa variedad garantiza bastantes antioxidantes y nutrientes que reducen la inflamación.

El cuerpo produce continuamente estas células de defensa y hay siempre un sobreabastecimiento de linfocitos o células T, las más guerreras. Sin embargo, nadie sabe aún cuántos linfocitos debe tener una persona para que su sistema inmune funcione a nivel óptimo. Además, el envejecimiento interfiere en esta capacidad. Por eso, con el tiempo un individuo presenta más riesgo de cáncer y enfermedades infecciosas como la neumonía, una importante causa de muerte entre los mayores de 65 años.

Al parecer, las células T empiezan a escasear con el tiempo, ya sea porque el timo, la glándula que las produce, se atrofia o porque la médula ósea deja de funcionar eficientemente y no fabrica suficientes células madre para hacerlos. Por esto, la población adulta mayor debe vacunarse contra la influenza estacional y el estreptococo que causa la neumonía.
Del estrés se sabe menos. Algunos han relacionado enfermedades, incluido el cáncer, con el estrés. Pero no el agudo, que lleva a las personas a completar una tarea o a correr para salvarse, sino aquel permanente o crónico, que en lugar de ayudar perjudica el diario vivir.
Lavar las manos con mucha agua. El truco está en hacerlo bien, con frecuencia y, más que con mucho jabón.
Lavar las manos con mucha agua. El truco está en hacerlo bien, con frecuencia y, más que con mucho jabón.

Lo anterior, no obstante, es un trabajo en desarrollo y faltan más estudios para llegar a una respuesta contundente. En su reciente libro The Science of Staying Well, la experta Jenna Macciochi, de la Universidad de Sussex, señala que esta infección es seria y no hay nada para volverla invencible.
Pero eso no quiere decir que la gente tenga que esperar de brazos cruzados a que infecciones como el coronavirus toquen a su puerta. Según ella, hay una serie de pequeñas cosas por hacer para que este sistema alcance su estado óptimo. Estas son:

Siga las medidas de precaución.

El sistema inmune empieza a declinar a partir de los 30 años. Por lo tanto, así pertenezca al club de la tercera edad, no crea que el virus pasará por el frente sin hacerle cosquillas. Además, los más jóvenes tienen la responsabilidad de evitar el contacto entre personas más vulnerables. De modo que los consejos que la Organización Mundial de la Salud ha dado van para todos.

Lavar las manos con mucha agua.

El truco está en hacerlo bien, con frecuencia y, más que con mucho jabón, con mucha agua (si es tibia, mejor). Y por hacerlo bien los expertos quieren decir fregarlas por 20 segundos. Los antibacteriales funcionan mejor si contienen un alto porcentaje de alcohol y menos si las manos están muy sucias.
Funcionarios toman la temperatura de los ciudadanos que llegan este jueves al aeropuerto internacional El Dorado, como parte de las medidas de prevención para despachar y recibir pasajeros, en Bogotá. Foto EFE.
Funcionarios toman la temperatura de los ciudadanos que llegan este jueves al aeropuerto internacional El Dorado, como parte de las medidas de prevención para despachar y recibir pasajeros, en Bogotá. Foto EFE.

La dieta mediterránea.

Consiste en frutas y vegetales de muchos colores porque esa variedad garantiza bastantes antioxidantes y nutrientes que reducen la inflamación. Si se pueden consumir con cáscara, mucho mejor, pues ayuda a proteger la flora bacteriana en el tracto digestivo. Macciochi resalta el ajo, bulbo con alicina, una sustancia con efectos antibacteriales, antiinflamatorios y antimicrobianos. Pero solo funciona triturado y luego de esperar unos minutos antes de cocinarlo.

Vitamina C.

No es muy claro que ayude a proteger de las gripas, pero, según Macciochi, una vez comienza la infección, favorece que la fase de síntomas desaparezca pronto porque las células inmunes necesitan altas dosis de esta sustancia.
Dormir bien. Los expertos en sueño señalan que dormir las horas que requiere el organismo, entre siete y ocho, es esencial para una buena salud. Según la autora, si no duerme plácidamente, debe ajustar su sueño para que el cuerpo sienta la diferencia. Esto se debe a que la melatonina, que estimula las nuevas células inmunológicas, trabaja en la noche.
Una integrante de la Misión Médica toma la temperatura a la entrada de la Casa de Nariño en Bogotá.Foto EFE.
Una integrante de la Misión Médica toma la temperatura a la entrada de la Casa de Nariño en Bogotá.Foto EFE.

Haga ejercicio.

Moverse regularmente y a menudo es crucial porque el movimiento estimula el sistema linfático. Poner a trabajar los músculos con ejercicios de fuerza produce, además, químicos que ayudan al timo, glándula que fabrica las células de la defensa.

Vitaminas D y Zinc.

Un estudio hecho con 7.400 personas mostró que tomar esta vitamina reduce un tercio el riesgo de tener, al menos, una infección respiratoria (influenza y neumonía). En cuanto al zinc, Macciochi dice que el cuerpo no lo produce, pero sí lo puede obtener de la dieta. Está en las carnes rojas, los mariscos, las legumbres, las semillas y el chocolate negro.

Comidas integrales.

Las bacterias del intestino protegen el sistema inmune porque, cuando metabolizan los alimentos, producen posbióticos que lo robustecen. Es ideal comer cosas saludables para alimentar a estos bichos buenos. Entre estas, la comida con fibra y carbohidratos integrales o enteros.

Agua.

Tomarla es importante porque las funciones metabólicas dependen del agua. Si esta deshidratada, la capa mucosa del tracto respiratorio y digestivo se altera y no atrapa los gérmenes antes de entrar en la célula. Como el té y el café son diuréticos, no cuentan en la dosis de líquidos que debe consumir a diario.

Equinácea y lociones para la garganta.

Hay evidencia de que esta planta tendría algún efecto en la respuesta inmunológica. Un estudio in vitro, publicado en Virus Research, mostró que funcionaría como una barrera contra la gripa y la influenza. También se cree que algunos aerosoles para la garganta acortan la duración de estos síntomas.


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