Irán se prepara para inciertas elecciones presidenciales

Irán celebra elecciones presidenciales anticipadas del 28 de junio tras la muerte del mandatario Ebrahim Raisí en un accidente de helicóptero en mayo.

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La apatía entre los 61 millones de votantes preocupa a la República Islámica, que otorga una gran importancia a la participación en las elecciones como muestra de su legitimidad y respaldo popular. Los comicios serán este viernes.

Teherán (EFE)- Irán se prepara para votar en unas inciertas elecciones presidenciales anticipadas este viernes sin que haya un claro candidato favorito, en medio del descontento popular por la situación económica y social.

Las elecciones anticipadas se celebran tras la muerte del ultraconservador presidente Ebrahim Raisí en un accidente de helicóptero junto con el ministro de Exteriores Hosein Amir Abdolahian y otras seis personas el 19 de mayo.

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Los favoritos para alcanzar la presidencia son el presidente del Parlamento, el conservador Mohamad Baqer Qalibaf, el ultraconservador Saeed Jalili y el reformista Masoud Pezeshkian, a los que se suman otros tres candidatos con menos posibilidades.

Se trata de los candidatos aprobados por el Consejo de los Guardianes, órgano que supervisa las elecciones y que descalificó a otros 74 aspirantes. En estas elecciones ha permitido la presencia de un reformista -que buscan cierta apertura del país- a diferencia de en 2021.

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El presidente iraní tiene capacidad de decisión en cuestiones nacionales y en menor medida en política exterior y de seguridad en Irán, donde el líder supremo, Ali Jameneí, ejerce de jefe de Estado con bastos poderes.

En una serie de apariciones televisivas, debates y mítines los candidatos han prometido mejorar la economía, el fin de la corrupción e incluso más libertades como la eliminación de la censura en internet o el obligatorio velo.

Entre los votantes reina, sin embargo, el escepticismo y la apatía en medio de una renqueante economía lastrada por una inflación del 40 % y un devaluado rial.




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