El contrato volvió a quedar en manos del empresario Jaime Pérez, principal accionista de Transcaiman, quien lleva alrededor de dos períodos de gobierno prestando el servicio. El año pasado la prestación del servicio a los estudiantes de la zona rural, recibió duros cuestionamientos.
Por Rubén Peña Noriega
Redacción Política
EL INFORMADOR
Primera Parte
El alcalde de Plato Armando Campuzano, propició la monopolización del servicio de transporte escolar a los estudiantes de los colegios oficiales del municipio al adjudicar este año el contrato a la misma empresa que prestó el servicio el año pasado, la cual tuvo serios cuestionamientos en cuanto al cumplimiento contractual, particularmente en lo relacionado con el transporte de la zona rural y algunas de difícil acceso del municipio.
El mandatario municipal acaba de adjudicar con base en la evaluación de propuestas dentro del proceso licitatorio, el transporte escolar al Consorcio Transporte Plato 2025, conformado por las empresas “Transporte El Caimán Ltda, Transcaimán”, “Transporte Especial de Plato S.A.S., Tranespla y la “Corporación de Promoción Turística Cultural y Ambiental, Corprotur Río Grande Magdalena”.
En ese Consorcio, la participación accionaria de Transcaiman será del 90% mientras que de las otras dos empresas será del 5% cada una. Transporte El Caimán, es de propiedad del empresario sucreño Jaime Pérez en sociedad con el también empresario Segundo Torres, vinculados contractualmente a la multinacional canadiense Parex Resources, encargada de la exploración y explotación de los pozos de gas y petróleo que operan en jurisdicción del municipio Plato.
Este año lo que hicieron fue cambiarle el año al nombre del Consorcio para darle participación a otra empresa proponente y cumplir con el precepto de equidad e imparcialidad en la adjudicación del contrato.

No obstante, en los mentideros políticos de Plato se rumora, que, con la adjudicación de el contrato al mismo empresario de los últimos dos períodos de gobierno, el alcalde Campuzano estaría presuntamente cumpliendo compromisos de aporte a su campaña a la alcaldía, rumor que el alcalde desmiente abiertamente a través de los funcionarios de su gobierno quienes afirman que el proceso de contratación se cumplió de manera transparente.
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EL CONTRATO
El objeto contractual para la prestación de este servicio establece lo siguiente: “Prestación del servicio de transporte público especial, modalidad escolar por turas de población estudiantil de las diferentes instituciones educativas oficiales del municipio de Plato, Departamento del Magdalena, vigencia 2025”; por un valor de 1.492 millones 869.900 pesos, que se deberá ejecutar tanto en la zona urbana como rural del municipio, durante el calendario escolar.
De entrada, el contrato presenta un retraso de más de un mes, pues el calendario escolar comenzó el pasado 20 de enero en todos los colegios oficiales del municipio, tiempo durante el cual los niños han tenido que trasladarse a sus respectivos planteles por sus propios medios, mientras que otros han estado ausentes de las aulas de clases precisamente por las condiciones económica de sus padres y las dificultades para acceder a los centros poblados de la zona rural del municipio.
Ese mismo retraso incluye la elaboración del documento contractual que una vez adjudicado requiere de cierto tiempo legal para su elaboración y firma, donde debe ser incluido los alcances del objeto contractual, rutas y tipo de vehículos a utilizar que incluye además de transporte vía terrestre, transporte fluvial a través del río Magdalena, por los centros poblados, a donde en ciertas épocas del año es difícil llegar por las malas condiciones de las vías.
Extrañamente en la evaluación de propuestas se califica el modelo de los vehículos a utilizar con un puntaje de 380, pero no se detalla el modelo y tipo de automotores, incurriendo en una irregularidad susceptible de revisión por parte de los organismos de control del Estado.
El año pasado, el mismo contratista fue cuestionado severamente por los vehículos utilizados para la prestación del servicio, precisamente por los errores cometidos en la elaboración del contrato. Los niños de la zona rural eran transportados en motocarros y en lanchas por el río Magdalena sin la debida protección e infringiendo las normas establecidas para el transporte fluvial.
En la próxima edición (segunda entrega), entregamos detalle de los cuestionamientos a los que se arriesga el contratista una vez entre en vigencia el contrato.