El checo Hirt gana la etapa del Mortirolo, Carapaz sigue de rosa

El maillot rosa de líder Richard Carapaz.

Deportes - Internacional
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 El checo Jan Hirt (Intermarché) ha sido el vencedor de la decimosexta etapa del Giro de Italia disputada entre Salò y Aprica, con un recorrido de 202 km, en la que conservó la maglia rosa el ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos).

Hirt venció escapado con un tiempo de 5h.40m44s. A 8 segundos entró en meta el neerlandés Thymen Arensman (DSM) y a 1,24 minutos un grupo con el australiano Jai Hindley (Bora), el ecuatoriano Richard Carapaz (Ineos) y los españoles Alejandro Valverde (Movistar) y Mikel Landa (Bahrain Victorious).

Hirt ya no cedió, ni ante los perseguidores de la temprana fuga ni ante los grandes de la general. El checo, ganador de la Vuelta a Omán, se fue directo a darle al Intermarché la segunda etapa en el Giro, después de la lograda por el eritreo Girmay. Un premio de enorme prestigio para Hirt y su equipo.

Los hombres de la general asumieron que debían ir juntos hasta meta, interesados en meter algunos segundos a Almeida, un corredor resistente, de los que nunca se dan por vencidos.Al final todo fue cuestión de un puñado de segundos. El Mortirolo no se comió a nadie.
Tras 20 km de descenso el recorrido fue filtrando unidades. Pasado el pueblo de Edolo, punto de partida del Mortirolo, quedaban 7 al frente. Aguantaba Valverde, con Poels, Kamna, Bouwman, Rota Arensman y Hamilton, y se juntó más tarde Carthy.

El español, a ritmo, alimentaba sus esperanzas de hazaña a sus 42 años. El ascenso del mítico Passo del Mortirolo (1a, 12,6 km al 7,6 con rampas del 16 no revolucionó la teórica etapa reina. La cabeza coronó el luminoso y animado Mortirolo con Bouwman delante. Buen pellizco a la "maglia azzurra". La rosa, o sea, Richard Carapaz, a buen recaudo, aprovechando junto a su equipo el ritmo que asumió el Astana de Nibali. Por la cima pasaron a 4.30 de la cabeza.

La esperanza de batalla entre los grandes se diluía por momentos. El Teglio, un puerto no puntuable de 5 km al 8 por ciento desgastó las fuerzas del personal, y juntó a todos los perseguidores, incluidos los favoritos, contra el septeto que abría carrera. Mikel Landa y Pello Bilbao bajando pusieron a todos en fila india.

Nada más empezar el Valico di Santa Cristina (1ª, 5,6 km al 8,2 con rampas del 16) la carrera se animó de inmediato. Atacó el alemán Kamna con fuerza rompiendo la tranquilidad en la fuga, pero no aguantó el ganador en el Etna. Le alcanzó el checo Hirt para coronar en solitario y lanzarse bajando hacia meta.

En el grupo principal atacó Landa a 4 km de la cima llevándose a rueda a Carpaz y Hindley, y soltando a Almeida. Hubo susto en plena subida. Pello Bilbao probó el asfalto al impactar la rueda de Landa con la suya. Viejos fantasmas sobrevolaron camino de Aprica, donde hasta Indurain agarró una potente "pájara" en pugna con Pantani, o donde el propio Landa triunfó en 2015 con el maillot del Astana.

Este miércoles la decimoséptima etapa tendrá lugar entre Ponte di Legno y Lavarone, con 168 km de recorrido, otra etapa de alta montaña con el Passo del Tonale de inicio (no puntuable, 8,6 km al 6,3 por ciento), el Giovo (3a, 5,9 km al 6,8), Valico del Vetriolo (1a, 11,8 km al 7,7) y Monterovere (1a,8 km al 9,6), con la cima a 8 de meta.