A ‘Chimilongo’ Robles lo despidieron en La Castellana

El cuerpo sin vida de Maximiliano ‘Chimilongo’ Robles permaneció en cámara ardiente por más de una hora en la cancha La Castellana del barrio Pescaíto.

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Sus despojos mortales permanecieron en cámara ardiente en el ‘Templo del Fútbol’ en el que empezó a dar sus primeros pasos que lo llevaron a ser destacado como uno de los porteros más reconocidos del balompié nacional.

En la cancha La Castellana, en la que dio sus primeros pasos que lo llevaron a ser uno de los mejores porteros del fútbol profesional colombiano y en la que empezó a sembrar sus conocimientos en un grupo de niños, sirvió para rendirle un homenaje póstumo a Maximiliano ‘Chimilongo’ Robles, quien partió a causa de una afección cardíaca para hacer parte de la nómina celestial.
Los despojos mortales de ‘Chimilongo’ fueron velados en su casa ubicada en la calle 7 con carrera 5 de Pescaíto.
Los despojos mortales de ‘Chimilongo’ fueron velados en su casa ubicada en la calle 7 con carrera 5 de Pescaíto.
Por lo menos unas 200 personas entre familiares, amigos y simpatizantes llegaron hasta el ‘Templo del Fútbol’ samario, para participar del acto en el que se le dio el último adiós luego de un recorrido fúnebre por algunas calles de su natal y amado Pescaíto.

En medio del acto que estuvo acompañado de aplausos y de gritos de gratitud hacia el ‘Maestro Chimi’, como algunos lo llamaban, sus despojos mortales permanecieron en cámara ardiente en el recinto deportivo de donde partió en una caminata que estuvo acompañada de la lluvia hasta su última morada, el cementerio Jardines de Paz de esta ciudad.

“Es una pérdida irreparable y que nos duele mucho. Chimi era una persona muy apreciada por los samarios y en especial para la gente de su querido y amado barrio, Pescaíto por el que daba su vida y en el que empezó un trabajo que desafortunadamente no terminó, el formar en Santa Marta una nueva generación de grandes porteros para el fútbol profesional de nuestro país”, dijo conmocionado, Raúl Peñaranda, otra de las glorias de balompié nacional.
Familiares y amigos llegaron hasta el llamado ‘Templo del Fútbol’ para darle el último adiós.
Familiares y amigos llegaron hasta el llamado ‘Templo del Fútbol’ para darle el último adiós.
Por su parte, el activista deportivo René Atencio, no guardó se elogios para describir a ‘Chimilongo’ Robles, de quien dijo, ‘Era una persona inigualable, de bien y muy dedicada al fútbol y quien, muy a pesar de sus quebrantos de salud se desvelaba por enseñarle sus conocimientos como portero a muchos niños del barrio”.

De igual manera dijo que, “como futbolista los delanteros le tenían pánico metérsele en un mano a mano porque, por su corpulencia y su gran estatura y su gran capacidad enfundaba mucho respeto”.

Maximiliano ‘Chimilongo’ Robles murió el pasado martes en horas de la mañana en su casa por causa de una afección cardíaca.



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