Carta patriótica


Querido Juan Ma, te cuento que últimamente he estado escuchando las noticias que se generan en mi tierra Colombia. Algo atónito me doy cuenta, que igual que han hecho todos los políticos mediocres que surgieron en mi país a lo largo de la historia, también tú, has hecho lo mismo. Aquellos vendieron las riquezas naturales del país, tu, la verdad has vendido hasta la honra del pueblo colombiano.

Me contaron algunas personas cercanas a ti, que por temor a las artimañas de Rafael Correa decidiste vender tu dignidad y la dignidad del pueblo colombiano. Mi querido presidente, realmente no creo que debería temer a las deshonestas actuaciones y chantajes de los sobrinos de Fidel, pues esos locos no merecen que se les ponga atención.

Lo que se hizo en la época en que eras ministro de Defensa, simplemente fue salvaguardar la soberanía nacional y defender a la amada tierra colombiana de las malas intenciones de Chávez y sus camaradas de las Farc. Por lo que pasó en esa época, deberías estar orgulloso y no temeroso. Recuerda, te enfrentaste a los terroristas y acabaste con la acción malintencionada y descarada de los patrocinadores de la guerrilla.

Si demostraste valentía en el pasado, entonces, ¿por qué no demuestras valentía ahora que Colombia te vuelve a necesitar? ¿Juan Ma es que acaso no te das cuenta que los delincuentes de La Habana junto con ciertos alcaldes, gobernadores, senadores, representantes corruptos, y hasta la justicia deshonesta que busca pescar en río revuelto, quieren obligarte a vender el país a la decadente y absurda bandera socialista bolivariana?

Si Juan Ma, así es. Ellos sienten el miedo de los demás. Nada de temor enfrenta a las Farc, a sus patrocinadores y a los enemigos de Colombia con mano dura. La patria te necesita. Señor presidente nada de miedo. Y no permita que hagan con este hermoso país, lo que hace Fidel con Cuba y Chávez con Venezuela. Sí, mantener cautivo al pueblo y despilfarrar los recursos de la nación.

No permitas que los terroristas esos que están de turismo en La Habana, dándose la gran vida, sigan maltratando a Colombia. Esos terroristas no buscan el bienestar y la salud de la gente, sino, propagar la enfermedad, la maldad y la muerte por todo el territorio nacional.

No permitas que se salgan con la suya, porque si lo haces tú te convertirás en el más grande traidor de todos los tiempos. Ah, espero que no estés utilizando las negociaciones en Cuba como plataforma para lograr una reelección deshonesta. La dignidad de Colombia no vale tu reelección Juan Ma.

Acuérdate que te comprometiste con Colombia y con los diez millones de electores que te eligieron para defender la patria, y no para vendérsela a los enemigos de Colombia como lo hace diariamente, la señora esa amiga de Chávez, el señor de los camiones y otros desvergonzados que quieren la guerrilla en el poder.

Si no juegas honestamente, estoy seguro que en un futuro muy cercano te va a suceder como sucede con los que tú ahora persigues, aquellos que cuatro años antes eran tus amigos. Karma se llama eso Juan Ma. Ojo, que si haces las cosas tan mal como las estás haciendo hoy, no solo te van a perseguir en Ecuador, sino también en Colombia para que pagues tus malas e indecentes actuaciones.

Le pedí al columnista que enviara esta carta por mí, y ni de vainas te voy a decir quién soy, porque de pronto me persigues a mí, y los Farc-zantes siguen tranquilos haciendo turismo de reyes por el mundo.

Atentamente. "El patriota."