Las letanías: La oralidad pagana al servicio de la risa


Más que unafiesta donde la parranda y el trago absorben a los fieles rumberos, los carnavales en el Caribe colombiano representan una serie de costumbres que han prevalecido con el paso de los siglos. Una de esas tantas mofas que adornan la celebración se deriva de la rica tradición oral que hemos conservado y aún continúa alimentando con alegría a los costeños.

Es de ahí donde entra las letanías, una expresión de burla cotidiana, que con un toque de picardía, aunque subida de tono a veces, no deja de ser ingrediente fundamental en la tradicional fiesta de comienzos de año.

El investigador Edmundo Ramos Vives, escribió en el prólogo del libro 'Letanías, un aporte al Carnaval': "del vientre de los carnavales nacen las letanías; es decir, ese discurso en verso casi siempre de carácter paródico, que combina realidad-ficción y del que participan los letanieros y el público que se encarga de escuchar lo recitado, leído o cantado, para reír o rabiar, gozar y disfrutar de las críticas, con comentarios, las ocurrencias alabanzas referidas a sucesos, acontecimientos y personajes de la vida local, nacional y universal.

Las letanías a través de la historia han venido siendo objeto de repudio, rechazo y desprecio por un sector social que quiere se les excluya de las fiestas de Joselito Carnaval; no obstante hoy logran consolidarse gracias al empeño de los grupos existentes".

Según el señor Winston Valle, director de los grupos de letanía: "es absolutamente necesario recurrir a la semántica de los términos letanía y pregón, para poder buscar el origen de la letanía en el carnaval.

Letanía: Rogativa oral que ha hecho parte de algunos cultos religiosos y muy especialmente en los católicos, en donde es una especie de oración con un orden y entonación especial, se invoca a la santísima Trinidad y se ponen por medianeros a la Virgen y los Santos.

Pregón: Promulgación o publicación que en voz alta se hace en los sitios públicos de algo de interés colectivo. Alabanza hecha en público de una persona o cosa. Como se ve, es muy lógico deducir que tanto el uno como el otro en su ejecución fueron introducidos a nuestro territorio por los conquistadores españoles, de lo cual la historia nos da evidentes pruebas de épocas muy remotas, como cuando don Juan de Castellanos en el siglo XVI y en su referencia a la belleza de Cartagena de Indias, nos relata cómo los tripulantes de las embarcaciones españolas en sus festejos y jolgorios, cantaban en forma de pregones sus hallazgos de riquezas y placeres.

Los dos términos en referencia tienen una marcada diferencia en su forma y propósito; uno es de tipo eclesiástico o litúrgico y el otro es estrictamente militar o político en su uso formal, Sin embargo el carnaval los ha fusionado de tal forma que ha logrado darle al "pregonero" un sinónimo absolutamente adecuado en el "letaniero", creación del licenciado Edmundo Ramos Vives, que ya en uso, le da vida a otra cantidad de términos como el verbo letaniar, con todas sus conjugaciones."

Relata además que "hoy es poca la historia de las letanías en carnaval, ya que éstas han sido víctimas de un repudio gubernamental y social, gracias a su irreverencia y estirpe absolutamente popular."

Sigue diciendo que "me atrevo a asegurar que la modalidad folclórica letanías, se ha ido enriqueciendo con los años, gracias a la extirpación de tabúes sociales y aún cuando no conserve un patrón literario rígido en ellas se ve usar las diferentes modalidades literarias y todos los argumentos que nos da el idioma. Es así como encontramos textos de letanías con estrofas en sextetos, octavas, cuartetos, décimas, etc., o pueden estar las estrofas construidas con versos de arte mayor o de arte menor, éstas pueden ser en prosa o poéticas y dentro de ellas, de diferentes géneros."

Son grupos tradicionales de carnaval que recitan versos con un solista y un coro en forma de letanía. Estos grupos critican, censuran y bromean sobre temas de actualidad local, nacional e internacional; como también temas del diario vivir y el carnaval, recreando una actitud especial del hombre del Caribe, lo que aquí llamamos "mamar gallo".

Las letanías no tienen acompañamiento musical ni coreografía, generalmente el solista lee los versos que tiene consignados en un libro. El coro se sitúa alrededor del solista y se dedica a contestar en forma responsorial. En ésta manifestación es importante la claridad y tonalidad con que son recitados los versos.

 


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