'El eterno muchacho' de Diomedes


Si hay alguien que ha demostrado hasta la saciedad cómo se adora e idolatra a un hijo es el cantante de música vallenata, Diomedes Díaz.

Se ha jugado hasta el nombre para que su hijo, sea, quizás, lo que él no ha llegado a ser, olvidando -da la sensación- que tiene como medio millón de hijos más que a lo mejor desean de su padre un guiño parecido al que le da a 'Santos', como cariñosamente llama el cantante a su hijo del alma.

Se comprende que Diomedes le dé la vida al hijo predilecto si se la llegara a pedir, pero a veces se pregunta uno si tantos mimos y complacencias no le habrán hecho más mal que bien al primogénito de la señora Patricia Acosta, al nieto del desaparecido 'Negro' Acosta, de la Junta.

Porque a estas alturas de la vida y con tanto apoyo, fuera para que al menos Rafael Santos Díaz Acosta figurara entre las luminarias nuevas de la camada contemporánea que manda en el vallenato actual. Pero no.

Es que no ha pasado hambre, Diomedes. Tu hijo no sabe lo que es no tener para el bus, o qué desayunar un miércoles cualquiera, como tú en aquellas épocas, cuando por ejemplo, Armado Moscote se negaba a recibirte en su casa para mostrarle tu canción o cuando Jorge Oñate no quería escuchar tus temas, que te los grababa gracias a que Colacho interponía sus buenos oficios, y tú, Diomedes, salías desanimado a donde la señora Patricia quién te consolaba y te animaba a que serías un fenómeno musical como efectivamente lo fuiste después.

Todo se lo has dado, Diomedes, porque no deseas que recorra ese triste camino que ya tú recorriste alguna vez. Pero ¿ha servido de algo? Creo que no ha llenado las expectativas que tienes puestas en él.

Ha hecho cositas por ahí. Pero no más. Y llama la atención que aquellos hermanos de "el consentido de papá" a quien el cantante quizás no ha apoyado como debiera, son los que están sacando la cara por esta familia musical, cuando debiera ser Rafael Santos quien estuviera descollando recibiendo todos "los honores que son publicados en la nación…".

Disciplina. Eso es lo que le falta a tu hijo, cantante. Pero mientras le continúes alcahueteando, será un cantante frustrado y mediocre. Ojalá se mirara algún día en el espejo que está en la misma sala de la casa: sus hermanos. Quizás porque ellos decidieron demostrarte, Diomedes, que sin tu apoyo ellos también podrían triunfar. Y lo han hecho. Ojalá algún día se lo reconozcas.

Pareciera que Rafael Santos no recordara que tú, Diomedes, has movido cielo y tierra para complacerle todos sus deseos y hasta sus caprichos también. Creo que te está debiendo. No ha dado la talla. Este Rafael Santos cantante no es el cantante Rafael Santos que tú esperabas.

Y lo más triste es que tiene talento, tiene madera, tiene con qué, pero no se decide a demostrase él y a todo su entorno que sí valió la pena que te la jugaras toda por él, cacique.

Toda la vida no puede vivir de tu sombra ni de tu fama ¿y cuando tú no estés, cantante de multitudes?

Rafael Santos debe aprender a volar con sus propias alas, sólo debe ponerle empeño y amor a lo que hace. Se ha quedado estancado en 1984 como si hoy todavía fuera "ese muchacho".

Rafael Santos no te ha correspondido, Diomedes. Al menos no como se espera con tantas oportunidades que le has dado o que le has financiado.

Al menos yo espero mucho más de él teniendo en cuenta de dónde viene, que es capaz y siendo el hijo de quien es. Está relegado del grupo de jóvenes que se han impuesto en la música vallenata. Y me imagino que tú, Diomedes, como padre que deseas lo mejor para tu hijo, deseas verlo lleno de fama y gloria pero ganada con sudor y lágrimas y no heredadas ni legadas.

No se conoce un proyecto serio de este joven que cuando cantaba 'El turpial' y 'Los tiempos cambian' se le veía un futuro exitoso, que incluso, sacó a Felipe Peláez con su 'Buscaré quien me quiera'. Hoy Felipe es Felipe y Rafael Santos es apenas el hijo de Diomedes y pare de contar. ¿Qué pasa?

¿Será que Rafael Santos no dimensiona que es el llamado por naturaleza a responder por la grandeza musical de su padre? ¿Será que no sabe que debe emularlo o ser mejor que Diomedes? ¿Será que le tiene pavor a tamaña responsabilidad?

Una leyenda oriental cuenta que una paloma tenía dos pichoncitos y les traía todos los días comida. Pero un día cualquiera sólo le daba lo mejor a uno de ellos hasta que el que se sintió relegado salió del nido sin saber volar mucho a conseguir su propio alimento, mientras que la paloma continuó alimentando a su pichón consentido.

Un buen día pasaba un palomo por allí y observó cómo la paloma le daba la comida en el pico al pichón. Cuando la paloma se fue, el palomo cortó la rama donde estaba el nido y el pichoncito caía sin remedio con dirección al suelo y el palomo le gritó: "recuerda que tienes alas, úsalas para que no te accidentes". No se acordaba el pichón que tenía esas poderosas herramientas para volar y hacer realidad sus sueños…

Pellízcate, muchacho, porque como dice tu padre: "los que van delante no van lejos y los de atrás se apuran".