Crean camilla que evitaría riesgos de salud en enfermeros

El prototipo de Auto-camilla también busca favorecer a los empleadores en el ámbito de la productividad, ya que permite la prevención de enfermedades laborales.

Tecnología
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Estudiantes de primer semestre de ingeniería electrónica buscan soluciones para la calidad de vida de los colombianos.

En la actualidad, la prevención de accidentes y enfermedades laborales se ha convertido en un tema de importancia tanto para los empleadores como para los propios trabajadores. Según la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), en el año 2017 se presentaron 9.690 casos de enfermedades de origen laboral.

Ángel Nicolás Farfán, Nelson Fernando Rojas, Emmanuel Zambrano y Jabid Sierra Guzmán, estudiantes de primer semestre del programa de Ingeniería Electrónica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito se interesaron en la problemática de los riesgos laborales a los que se encuentran expuestos camilleros y auxiliares de enfermería en su tarea diaria de movilizar personas de una camilla a otra, y decidieron crear un prototipo de Auto-camilla que busca minimizar el esfuerzo ejercido por el personal encargado del traslado humano y disminuir el tiempo dedicado a esta labor, que permitiría a su vez, atender a más personas y agilizar el servicio en la asistencia médica.

¿Cómo funciona este prototipo?

La Auto-camilla funciona por medio de sensores de movimiento los cuales permiten que su traslado de un lugar a otro se realice de manera autónoma. En cuanto, a la acción de descender al nivel del piso para posibilitar la subida del paciente a la camilla, se realiza por medio de una aplicación móvil creada mediante un desarrollador de software llamado App Inventor, el cual direcciona si la camilla debe subir o bajar. Este acto evitaría la sobrecarga de fuerza a la que se encuentran expuestos los camilleros que en la mayoría de los casos son causa de lesiones lumbares y herniales.

El prototipo de Auto-camilla también busca favorecer a los empleadores en el ámbito de la productividad, ya que permite la prevención de enfermedades laborales las cuales limitan muchas veces el rendimiento de sus trabajadores, además de generar costos adicionales a la compañía. Por esta razón, el evitar todo tipo de riesgo físico en el trabajo y automatizar los procesos, se convierten en las principales razones de ser de este proyecto.

Según Johnny Alexander Arévalo López, profesor egresado del programa de Ingeniería Electrónica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y tutor del proyecto, el ADN de cualquier ingeniero es su deseo de innovar, ayudar y contribuir a la solución de una problemática de la sociedad. Es por esto que, en sus clases, propone a los estudiantes no solamente enfocarse en la identificación de los problemas sino buscar múltiples soluciones a estos desde la ingeniería.

“Como profesores debemos alimentar el deseo de innovar y ser un guía para los estudiantes. En este proyecto de la Auto-camilla, uno de los retos más grandes fue que sus creadores se encontraban en primer semestre, sin embargo, esto no fue un impedimento para materializar la idea que tenían desde un principio consultando muchas fuentes e interactuando con estudiantes de otros programas”, afirma Arévalo.

“Los estudiantes tienen la posibilidad de elegir el tema que más llame su atención con el propósito de incentivar el compromiso individual del proyecto. “Cuando uno hace lo que le gusta, la operación se convierte en un juego de ideas y razones y por más simple o extraño que sea el prototipo, termina por desarrollarse y exhibir un producto físico para que la opinión pública lo califique, o retroalimente, o se interese por el mismo” agrega el ingeniero.

De igual forma, para el profesor Arévalo es de suma importancia que todos los proyectos tengan la posibilidad de escalar a un ámbito real enmarcado en el emprendimiento, lo que garantizaría su continuidad en el tiempo. “El objetivo es tomar estas ideas destacadas y llevarlas más allá de solo un dispositivo y cuando los estudiantes se gradúen salgan con una empresa debajo del brazo”, concluye Arévalo.