Mitos y verdades sobre donar sangre

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Donar sangre es una actividad ligada a muchos mitos y medias verdades que la gente cree.

Para poder lograr un aumento en los donantes es importante informarse, es decir, conocer la verdad tras aquellos extraños mitos que rodean este acto. A continuación te damos 10 verdades sobre este tema:

Me voy a debilitar si dono sangre: Mito.

Es cierto que hay que cumplir con requisitos mínimos para donar, como tener entre 18 y 60 años, pesar más de 50 kilos, haber desayunado o almorzado en las últimas cuatro horas y no haber trasnochado. Pero en el cuerpo el volumen de sangre se reemplaza rápido y en unas horas se normaliza, sin que se deban alterar las tareas normales. Sólo se aconseja evitar esfuerzos o cargar peso con el brazo del que se extrajo la donación, durante 6 horas.

Las personas para quienes está contraindicado donar sangre son los enfermos crónicos, embarazadas o madres dando pecho, o quienes consuman drogas.

Si dono sangre puedo contraer VIH-SIDA u otra enfermedad: Mito.

Los donantes no pueden contraer ninguna enfermedad, ya que todo el material usado para la donación (jeringas, agujas, etc.) es estéril y desechable. Donar sangre es seguro.

Si tengo tatuajes o piercings no puedo ser donante: Mito.

Aunque es un factor de riesgo para el equipo médico, ya que se ignoran las condiciones del lugar en que se los realizó, alguien con tatuajes o piercings puede donar sangre un año después de habérselos hecho.

Entonces ya se puede detectar cualquier anomalía en su sangre.

No se debe fumar ni beber alcohol antes de donar sangre: Verdad.

Aunque no es estricto, los fumadores que quieran donar deberían dejar de fumar unas seis horas antes y hasta dos horas después, para evitar mareos.

Sobre el alcohol, el donante no debe haber bebido en las últimas 12 horas y debe esperar dos para beber otra vez.

La sangre que dono será analizada: Verdad.

Todas las bolsas de sangre donada se analizan, para evitar que cualquier enfermedad del donante pueda contagiar al paciente.

A la más mínima alteración detectada, esa unidad se destruye y se informa al donante, para que adopte las medidas necesarias.

Donar sangre adelgaza o engorda: Mito.

Donar sangre no altera el peso corporal.

El donante entrega cerca de 450 ml de sangre, pero esta se repone rápido y no hay cambios evidentes en su cuerpo. Tras la donación sí es normal que se abra el apetito, por la necesidad de recuperar energía. El consejo es comer de forma balanceada y beber mucho líquido en las 12 horas siguientes.

La sangre sólo se necesita en casos de emergencia: Mito.

La sangre se necesita todos los días, para cirugías programadas, enfermos en tratamiento, etc. Cada donación se procesa para obtener distintos productos (glóbulos rojos, plasma, plaquetas) y puede ayudar hasta a tres personas diferentes, no sólo víctimas de accidentes, también pacientes con anemias, leucemia, etc. Además, donar en el momento en que ocurre un accidente grave puede ser demasiado tarde.

La sangre necesita ser examinada antes de usarla, por lo que es vital tener las donaciones antes.

No puedo donar sangre si tomo medicamentos: Verdad.

La ingesta de fármacos sí puede restringir la donación. El tiempo de espera para donar dependerá de la complejidad del medicamento.

Lo mejor es consultar en el Banco de Sangre.

Si estoy resfriado, no puedo ser donante: Verdad.

Una persona con un cuadro de gripe no puede ser donante. Lo recomendable es esperar una semana después de recuperarse, para poder donar sangre de forma segura.

No puedo donar sangre si he padecido hepatitis: MITO, pero a medias:

Una persona sí puede donar sangre, siempre que haya padecido hepatitis A antes de los 12 años de edad. Pero NUNCA en el caso de las hepatitis B ni C.

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