Más árboles para un clima más agradable

La Quinta de San Pedro Alejandrino es uno de los pocos pulmones con los que cuenta Santa Marta en la zona urbana.

Piensa Verde
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Una ciudad más verde ayudaría a mitigar los efectos de las altas temperaturas; y es que la vegetación contribuye a la calidad ambiental.

Por: Daniela A. García Gómez
Redacción EL INFORMADOR

¿Le ha sucedido que siente que el calor es cada vez más insoportable? Si es así tiene razón, ya que el calentamiento global ha incidido en serias variaciones de la temperatura en todo el planeta, incluyendo Santa Marta. En el caso de la ciudad el clima es cada vez más sofocante.

Sin embargo, esta realidad podría cambiar si estuviera en un entorno rodeado de robles, tréboles, macurutúes, trupillos, almendros, bongas u otras especies. Y es que los árboles ayudan a reducir la sensación térmica, aunque la temperatura ambiental sea alta.

La vegetación en general, sean árboles, arbustos, pasto o césped contribuye a la calidad ambiental ya que ayuda a mitigar la radiación.

Si en la ciudad existieran más plantas, en la Sierra Nevada se conservaran las especies vegetales y los parques y avenidas no hubieran sufrido a consecuencia de la tala, la vegetación mitigaría el clima en Santa Marta.

La sombra que  dan las hojas de los árboles evita que la radiación se refleje en las paredes y pavimentos, explica Pedro Mercado, ingeniero agrónomo y director de la Granja Experimental de la Universidad del Magdalena.

La reforestación, una alternativa para disminuir la temperatura

Eduino Carbonó, director del Herbario de la Universidad del Magdalena, explica que las plantas crean  un ambiente más agradable y de más baja temperatura.

“Debajo de un árbol se percibe una temperatura diferente al que se siente bajo el sol, la sensación es notable”.

Insiste en que la diferencia entre estar expuestos a la radiación solar y estar debajo de la sobra de las hojas puede ser hasta de tres grados. “Eso hasta empíricamente se puede comprobar”.

Además, las plantas  son las únicas que tienen la capacidad de tomar esta luz y capturar energía para hacer su metabolismo.

Miguel Russo, ingeniero agrónomo, agrega que si las especies tienen una copa de 10 metros de diámetro,  la sombra va a cubrir esa misma área de concreto, que es lo que se calienta y aumenta la temperatura.

Según el experto, la ciudad debería estar llena de árboles, porque estos tienen la función de purificar el aire, tomando el CO2 y transformándolo en oxigeno puro.

“Si por ejemplo toda la Avenida del Libertador estuviera arborizada, esta sería una ciudad más fresca y apta para peatones”.

Efecto en los seres humanos

Mercado afirma que aunque una persona transite por la calle dentro de un carro con aire acondicionado, estará más confortable si circula por calles más verdes.

Lo mismo pasa con los peatones, ya que no es lo mismo caminar debajo de sombra, que hacerlo en pleno sol.

“Los árboles pueden incidir en el comportamiento de las personas, porque al estar menos sofocadas, están también menos irritables, rabiosos e incómodos. Los árboles influyen psicológicamente en las personas, porque pueden incidir en su estado de ánimo”.

El ingeniero considera que una mayor arborización estimularía el uso de transportes alternativos, como la bicicleta, y pensar menos en el carro, el autobús y el taxi. “Incluso se pensaría mas en caminar”.

Russo añade que las plantas también inciden en la salud, ya que en temperaturas más agradables hay menos posibilidades de sufrir de la presión e infartos.

Más árboles

Carbonó insiste en la necesidad  de arborizar la ciudad de forma planificada y responsable, en áreas donde estos seres vivos no causen inconvenientes y con especies aptas para cada zona.

Entre los factores a considerar están la altura, las raíces y el espacio, para que  no existan problemas de movilidad o con las redes de alumbrado.

Una vez plantados, es importante su mantenimiento, regándolos, abonándolos y podándolos. También es importante no maltratarlos. “Los árboles no son para poner fritangas debajo o clavarles carteles, ellos son seres vivos”.

Julio Mendoza, ingeniero ambiental, resalta que no solo hace falta plantar mas, sino también dejar de talar. “Nada hacemos sembrando un árbol si otra persona corta tres más”.

El especialista indica que las zonas que urge reforestar son las de los ríos y toda la Sierra Nevada de Santa Marta.

“Poco hacemos sembrando árboles en la ciudad si no recuperamos la Sierra Nevada, que es nuestro principal pulmón”.

La arborización de la ciudad a  la par de la zona montañosa podría ayudar a contribuir a recuperar el clima en Santa Marta, o al menos a evitar que las temperaturas sigan subiendo.

Si por ejemplo toda la Avenida del Libertador estuviera arborizada, esta sería una ciudad más fresca y apta para peatones”, Miguel Russo, ingeniero agrónomo.

Poco hacemos sembrando árboles en la ciudad si no recuperamos la Sierra Nevada, que es nuestro principal pulmón”, Julio Mendoza, ingeniero ambiental.
 
0,75 grados centígrados, sobre el promedio de 14 que se registró entre 1961-1990, estará la temperatura media este año.

La Sierra Nevada es el principal pulmón de Santa Marta, sin embargo, está afectada por la deforestación.
La Sierra Nevada es el principal pulmón de Santa Marta, sin embargo, está afectada por la deforestación.
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