La Universidad, no es barrera para los discapacitados

Aula Universitaria
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Históricamente, las personas con discapacidad cognitiva,mental, física, sensorial y múltiple han sido segregadas, no sólo en el campo educativo, sino también en el social y el laboral.

Hacia los años 40 una personacon algún tipo de discapacidad le era imposible ingresar al colegioo a una institución de enseñanza especializada. Lo más seguro era que terminara recluida en su casa o en alguna institución, la mayoría de las vecesde carácter clínico, pues sudiscapacidad era consideradauna enfermedad. Por lo tanto, esapersona, se creía, era incapaz deaprender.

En los años 60 y 70 la situaciónEn los años 60 y 70 la situacióncomenzaba a cambiar. Lo másprobable era que esa persona hubieraasistido a un centro de educaciónespecial, en donde compartíasu vida “escolar” con otrosniños con discapacidad.

Tendría derecho a contar con una educación especializada, pero seguiría siendo excluida del modelo educativo tradicional y de la vida social. Su educación, seguramente,iría dirigida hacia su rehabilitación,antes que al desarrollo de sus habilidades y potencialidades cognitivas.  Los niños, a través de algunas pedagogías especiales, podían aprender algo, e interactuar con el medio dentro de un espacio escolar exclusivo y un ambiente social protegido. Un mundo aparte.

En las décadas de los 80 y los 90,la educación para los niños con“necesidades educativas especiales”dio un paso adelante. Se comenzó a hablar de “integraciónescolar”. Según este modelo, los niños compartían la vida escolar con otros niños y jóvenes sin ningún tipo de discapacidad, participandode la cotidianidad de la escuela.

Sin embargo, los contenidos de las materias, así como las metodologías,permanecían igual para todos, siendo los niños los que setenían que acomodar al modelo educativo tradicional, seguramentecon algún tipo de apoyo extracurricular.

De esta forma, no era nada raro que al finalizar el proceso escolar no se hubieran desarrollado todas las capacidades cognitivas y el alumno hubiera pasado de un curso al otro sin cumplir siquiera con los requisitos mínimos.

El estudiante debía ajustarse de alguna manera a la institución educativa y responder a los retos planteados.

En los últimos años se ha empezadoa hablar, cada vez con más fuerza, de la educación inclusiva,un modelo que vincula a todos los niños y niñas al proceso de aprendizaje sin discriminación alguna.Pasando del campo escolar al universitario, la situación es algo universitario, la situación es algo distinta; se pregunta el ¿por qué?

Todo va de la mano con lo narrado anteriormente, ya que la oportunidad de estudiar en un colegio, dabanda abierta al ingreso en universidad;debido que ya habrían demostrado que pueden recibir instrucciones por parte de un profesor.

La inclusión educativa se ha definido como un proceso sistemático de mejora de las instituciones educativas para tratar de eliminarlas barreras de distinto tipo que limitan el aprendizaje y la participación del alumnado en la vida académica y social de los centros donde están escolarizados,con particular atención a aquellos estudiantes más vulnerables; en este contexto, los alumnos condiscapacidad o con necesidades educativas especiales son un colectivo de marginación y riesgo deexclusión.

En Santa Marta, diversas universidades y corporaciones han avanzadoen los procesos educativos,para aquellas personas con discapacidades;como ejemplo podemosa notar que la Universidad del Magdalena, la UCC, la Sergio del Magdalena, la UCC, la SergioArboleda, las cuales poseen estudiantesque tienen que estar ensillas de ruedas, otros que son ciegos.

Estos se han graduado en carraras como derecho, y así mismo han sentido el apoyo de la institución,compañeros y profesores.

Principales barreras de los estudiantes con discapacidad en la Universidad

1. La actitud negativa de los profesores hacia la discapacidad: El principal problema que reconocen los estudiantes con discapacidad en la educación superior es la actitud negativa que demuestran los profesores hacia ellos, el profesorado no está demasiado informado sobre la realidad del estudiante con discapacidad y necesita profundizar en ello para contemplar sus necesidades.

2. La metodología docente no fomenta la inclusión: Como segunda barrera, la metodología del docente no favorece la inclusión de los estudiantes. el profesorado debe contar con un programa de formación sistematizado sustentado por una política universitaria seria.

3. Hay un vacío legal en los derechos de los universitarios con discapacidad: Si bien existe una normativa que protege a los jóvenes con discapacidad, muchas veces no se aplica en las aulas, hay un vacío legal.

“Debemos creer de lo que somos capaces”: Jesús Padilla García


Jesús Francisco Padilla García un abogado de 25 años, que debido a una enfermedad congénita nació sin el sentido de la vista, lo cual no le ha impedido desarrollar sus habilidades y llegar hasta el punto donde está.

Para él, su condición de ceguera no ha sido impedimento para disfrutar de los buenos momentos de la vida. Jesús Francisco, es la primera persona invidente en graduarse como profesional de la universidad Sergio Arboleda, obtuvo su grado como Abogado, título que logró gracias a un proceso académico al cual se enfrentó contra todos los pronósticos de personas que veían con incredibilidad que pudiera lograr este proceso.

“Eso que en algún momento fue considerado limitante, se considera más bien una condición, estamos en una sociedad en la que todavía hoy a las personas con discapacidad se les mira de otra manera, sin embargo hay dos extremos, hay quienes creen que personas de mi condición no somos capaces de hacer nada y otros que creen que somos unos superhéroes, y no es una cosa ni la otra, lo que hacemos es superarnos cada día para llevar una vida lo más normal posible” manifestó Jesús Francisco Padilla.

Agregó además “No tenemos que demostrarle a nadie qué somos capaces de hacer, simplemente son unas metas que uno cumple”.

Este samario realizó sus estudios de primaria en el colegio Mayor del Caribe, de secundaria en el colegio Cristiano La Esperanza, y se formó profesionalmente en la Universidad Sergio Arboleda, logrando ser la primera persona en condición de invidente que obtiene su título como Abogado de esta institución, actualmente labora con la Gobernación del Magdalena.

Un mensaje de superación

"Independientemente del mucho o poco apoyo con el que cuenten en sus vidas, que sean ustedes mismos, que vean cada cosa que les pasa en sus vidas servirá para fortalecerlos espiritualmente, debemos creer en nosotros mismos, es lo más importante, de nada sirve que otros te digan que puedes salir adelante si no tú no te lo crees, hay que creer que uno si puede superarse cada día más y decir cada día al levantarse, hoy lo voy a hacer mejor que ayer, hoy va ser un mejor día, hoy me voy a esforzar más, ese tipo de detalles son los que van mejorando nuestra actitud frente a la vida” puntualizó Jesús Francisco.


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