Que mi hijo no me impida estudiar

Dayana Pinto Estudiante de la UCC

Aula Universitaria
Tamaño Letra
  • Font Size
Muchas de las jóvenes mamás logran sacar adelante sus estudios, realizar sus sueños , representando un ejemplo de perseverancia a seguir.

  Son muy pocas las personas, que pueden decir que no han tenido alguna vez una compañera de Universidad que esté embarazada o que ya haya sido mamá, en realidad este tema es bastante común en la actualidad y mucho más complicado de lo que aparenta.

En la gran mayoría de los casos esto no representó una opción en sus vidas, sino que llegó de sorpresa y pese a la responsabilidad que conlleva esta decisión, hoy son muchas las valientes que deciden sacar adelante sus hijos, de igual manera que sus estudios, porque todo su mundo comienza a cambiar, y se dan cuenta que, ya no sólo deben velar sólo por su propio futuro, sino por el del bebé que viene en camino.

Y cuando la futura madre decide seguir con sus labores estudiantiles, se vienen las complicaciones. En primera instancia, debe enfrentar  todas las miradas curiosas de sus compañeros que, poco a poco, se van dando cuenta del crecimiento de su barriga, Las clases ya no parecen ser tan entretenidas, porque en su nuevo estado tiene muchos cambios.

Por otro lado, las molestias físicas que provoca un embarazo muchas veces impiden a las jóvenes asistir al total de sus clases, sobre todo en los últimos meses de gestación, haciendo aún más difícil lograr un rendimiento óptimo, y por si fuera poco, hacer coincidir los tiempos libres con las asistencias frecuentes a los controles médicos, es  una labor bastante complicada.

Una vez nacido el bebé, este nuevo desafío se torna más grande. En este momento es indispensable contar con el apoyo de la familia, para cuidarlo en las horas de clases.

Muchas de las jóvenes mamás, logran sacar adelante sus estudios, realizar sus sueños y para muchas personas representa un ejemplo de perseverancia.

Estudiante Comunicación Social Universidad Cun
Estudiante Comunicación Social Universidad Cun

América Calabria Rojas

                “En la actualidad soy estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la CUN, tengo 24 años, toda mi historia comenzó así…

Yo tenía 20 años, tenía mi novio de hacía años, en ese tiempo mis papás me pagaban la misma carrera en la Universidad Sergio Arboleda, un cuatro de diciembre me enteré que estaba embarazada, en ese momento sentí que mi vida se acababa, que todos mis sueños se iban a aquedar en el camino.

Yo en mi mente, no sabía ni qué hacer, ni qué  decir, luego de pasar casi 5 días sin dormir bien, llorando a escondidas todas las noches, decidí contarle a mi mamá, al ella enterarse me abrazó y empezó a llorar. Lo complicado iba a ser cuando me tocara decirle a mi papá, pues yo era la niña de sus ojos.  Ese mismo día le dije a mi papá, y pues su respuesta a la noticia fue irse de la casa esa noche. Aún recuerdo que me dijo “no voy aceptar ese embarazo”. Al pasar algunos días,  todo había vuelto a la normalidad, ya el papá de mi hijo sabía lo que estaba pasando y empezaba a responder por ambos.

Se acabaron las vacaciones, ya se me veía la barriga y tenía que empezar el semestre, para mi ese primer día, era el más complicado, que todos me vieran entrar a la Universidad con una barriga, no lo aceptaba, por el famoso ¿qué dirán?  , pero aprendí a enfrentar  a diario las miradas.

Para nosotras como más jóvenes, en el mundo de la Universidad es difícil, porque en realidad no sentimos acomodo en nada, tenemos que ir al baño a cada rato (salirse de clases para muchas emnarazadas resulta incómodo). Las citas por ejemplo yo las programaba para mis horas libres. Cuando mi hijo nació ya yo no estaba estudiando me retire casi dos años de la universidad, porque no tenía quien me lo cuidara, es mi responsabilidad.

Dejé de salir con mis amigas, para salir con mi hijo; aprendí a cambiar pañales y muchas cosas sobre el tema, pero no me arrepiento, en la actualidad soy mamá soltera. El papá de mi hijo siguió su mundo, a veces lo ve. Hace seis meses retomé mis estudios. Mis papás me regalaron la oportunidad de seguir en otra institución, pero estoy estudiando y es más difícil ahora pienso yo, porque me levanto en la madrugada para alistarlo al colegio; le hago sus cosas, tengo que ayudar a mi mamá y asistir a mis clases;  en la tarde hacer tareas con él, dejarle la comida lista para ir a estudiar en la noches, pero más que un cambio fue una lección que me dio la vida.

Mi consejo para todas que están en la misma situación, es que superen ese estereotipo, no se dejen opacar sus vidas y sus sueños, un hijo en temprana edad y más estudiando es un gran reto que pocas sabemos asumir”.

Vea video en:

www.elinformador.com.co


Dayana Pinto

Estudiante de la UCC, 22 años.

“El tener un hijo para cualquier mujer es una alegría, pues eso pienso yo, pero mi caso es muy difícil, en este momento tengo mi bebé de 4 meses de nacido.

Para mí todo este proceso fue difícil porque el papá de mi hijo siempre lo negó, pero más que nada porque el padre del bebé es esposo de una amiga de clases, prácticamente con los ojos cerrados, yo le creía que él era soltero y sin hijos, pero todo lo contrario… para resumir,  éramos la pareja perfecta, salíamos como novios, pero en realidad me veían como la otra, ya entiendo todo.

El día que me enteré que estaba embarazada, conocí a la persona con la que salía en realidad, el recordar que me dijo ¡tú no puedes tener ese bebé, porque yo tengo mi familia aparte! Es duro, pero aprendí mi lección, con resultado incluido (risas).

Me tocó sola todo, pues en mi casa me dejaron de hablar, tener que ir a la universidad, con una barriga ver a mi compañera y a veces verlo a él que recogía a su esposa, son momentos que aún no he superado. Claro está el día que en la universidad se enteraron de todo fue el peor, porque ella se encargó de decir lo que había pasado, pero aun así yo seguía estudiando y con mi frente en alto, siempre me destaqué por ser la mejor, mis puntajes fueron los mejores.

En este momento ya no estoy estudiando mi hijo está muy pequeño aún; no tengo quien me lo cuide  pues la plata que recibo es para las cosas de él. Mis papás me ayudan, pero de igual manera todos los gastos de él son mi responsabilidad. Soy madre soltera, el papá del bebé no lo conoce, aún lo niega.

Mi lindo resultado de toda esta historia  es mi motivación todos los días, y sé que tengo que terminar mi carrera por él, así que les digo algo que nada, ni nadie detenga tus sueños.

Más notas de esta Revista

Publicidad