Cómo lograr equilibrio entre familia, estudio y amigos

La buena comunicación es pieza fundamental para conseguir un balance. Las buenas relaciones familiares y con los amigos, se pueden mantener mediante una comunicación serena, afectuosa y considerada. El buen sentido del humor y el saber escuchar, son también partes vitales de una buena comunicación.

Aula Universitaria
Tamaño Letra
  • Font Size
La vida social, familiar y académica puede resultar ser una ecuación que para muchos resulta un poco complicada de llevar, si a eso se le suma el trabajo, puede terminar siendo un proceso en el que solo unos pocos consiguen equilibrar.

Ya lo dijo en su momento el filósofo y poeta irlandés John O’Donohue “Para conservar el equilibrio, debemos mantener unido lo interior y lo exterior, lo visible y lo invisible, lo conocido y lo desconocido, lo temporal y lo eterno, lo antiguo y lo nuevo”. Si aplicamos eso al campo de los jóvenes descubriremos que lo antiguo es la familia; lo nuevo, los amigos de la universidad y lo temporal como el estudio debe mantenerse en un perfecto equilibrio que conllevará no solo a mantener cerca de nosotros a esas personas que siempre nos han apoyado, hacer nuevas amistades y seguir en la búsqueda de ese objetivo de vida propuesto, solo que algunas veces mantener ese equilibrio puede resultar ser una tarea no tan fácil.

La buena comunicación es pieza fundamental para conseguir un balance. Las buenas relaciones familiares se pueden mantener mediante una comunicación serena, afectuosa y considerada. Recuerden que muchas veces una mirada, un guiño, un gesto o un breve contacto físico dicen más que las palabras. El buen sentido del humor y el saber escuchar son también partes vitales de una buena comunicación.

Tener establecida cuáles son prioridades es otra recomendación importante. Nadie dijo que la vida de un adulto sería fácil, mucho menos que en algunos momentos se llegarían a baches emocionales, laborales o académicos; por ello, es de suma importancia establecer desde el principio  prioridades, dedicar tiempo a la familia, mientras tus amigos están de fiesta no es un delito; por lo contrario, la familia entenderá y te lo sabrá agradecer tus amigos por su parte sabrán que eres una persona centrada que sabe destinar el espacio y el tiempo para cada uno.

El tiempo en sin duda el gran protagonista de ese tan anhelado equilibrio. Planifica de manera explícita en que del día es únicamente necesario tener en la mente el estudio. Dejar de pensar en otras situaciones que lo único que provoca es distraerte y alejarte de la concentración que necesitas, de igual manera saber en qué momento un plan con los amigos es justo y cuando una reunión con la familia es importante.

Recuerda: ¡sólo se vive una vez! No todo en la vida es trabajo y estudio. Nadie sabe lo que puede pasar en el futuro. Es esencial que aproveches al máximo a tus seres queridos mientras los tengas. Siempre tienes que guardar momentos para ellos.

Una recomendación

El equilibrio para poder conseguir balancear familia, estudio y amigos no es una camisa de fuerza según las sugerencias, cada situación es distinta, cada personalidad también, lo que sí es importante tener en cuenta es que mientras tengas claro tus objetivos y aquellos que quieres que estén a tu lado en la consecución de estos, es el verdadero balance.

Más notas de esta Revista

Publicidad