Santa Marta, proyección de una ciudad con una dinámica acelerada

Revista Construyendo
Tamaño Letra
  • Font Size
Para poder tener una visión de hacía a donde vamos desde el punto de vista urbano, lo primero es entender que la ciudad es como un organismo viviente ocupando un territorio, donde hay una serie de sistemas primordiales que se deben equilibrar para su funcionamiento y evolución.


El hombre es quien tiene la capacidad de intervenir para transformar, organizar, proyectar y ser el responsable de su correcto o incorrecto crecimiento, esto se logra identificando en tiempo real y físicamente el territorio con sus componentes desde lo ambiental, cultural, económico, social, productivo, demográfico, infraestructura etc, determinando así sus potenciales y las verdaderas vocaciones para un desarrollo organizado y sostenible.

En el caso particular de Santa Marta, no hubo una metodología para proyectar su desarrollo urbanístico, la ciudad como tal se conformó en sus inicios como casi todas las ciudades coloniales de la región a través de unta traza ortogonal de un pequeño casco urbano. A partir de este se fue expandiendo a medida que sus necesidades lo exigían teniendo como limitantes el mar y los sistemas montañosos que la rodean.

En la actualidad Santa Marta ha sido una de las ciudades que más se ha visto afectada por crecimientos desorganizados producto de factores externos como bonanzas de narcotráfico y contrabando, violencia de grupos armados, ser una de las ciudades con la mayor recepción de población desplazada por la violencia y ahora mismo por inmigrantes del país vecino, Venezuela.

El reflejo de todo esto es la cantidad de asentamientos subnormales sin servicios públicos ni vías y los problemas sociales que esto le representa a la ciudad por la falta de oportunidades para estas personas.

El desempleo, la ocupación del espacio público, los vendedores informales, la para-hotelería, la inseguridad, problemas de movilidad, desorden en la implementación del uso suelo, la deficiencia en los servicios públicos, la falta de cultura ciudadana y de pertenecía son consecuencias de no haber tomado decisiones de política urbana de fondo para cada una de estas variables que se fueron dando en el territorio casi de manera espontánea y a la vista de todos.

A pesar de todo esto desde el año 2.000 se creó una carta de navegación para poder reorganizar y dar nuevas oportunidades al crecimiento de nuestra ciudad. El POT plan de ordenamiento territorial de Santa Marta, documento en el cual se dieron los lineamientos generales para que se implementaran las normas urbanas para el desarrollo y las herramientas de gestión y control del territorio.

Pero este POT no tuvo los resultados esperados pues la ciudad siguió su proceso de manera desorganizada producto sobretodo de la falta de voluntad política en su aplicación y de autoridades que hicieran control a las normas, así como la afluencia externa de los fenómenos sociales y de violencia del orden nacional, a esto sumado el no haber actualizado este POT a tiempo dejando a la ciudad desprovista de nuevas herramientas para los crecientes factores que la aquejaban.
Por otra parte, la ciudad cuenta con un gran potencial de explotación de servicios turísticos y de comercio marítimo que han traído un desarrollo formal de todas las áreas costeras con un significativo impacto en la calidad de las edificaciones y servicios que en estas se ofrecen, pero con una enorme deficiencia en redes de servicios públicos y vías de acceso.

La ciudad en la actualidad carece de capacidad en su infraestructura en servicios públicos, de vías y con una enorme afectación de los sistemas ambientales que la rodean. De manera que lo que estamos haciendo con nuestro supuesto desarrollo es aumentar cada día el problema sin ningún control.

Por esto es urgente que la administración ponga sobre la mesa cuales son las soluciones definitivas a estos problemas fundamentales, desde lo normativo con el conocimiento público del nuevo POT, desde lo técnico con los estudios de ingeniería y presupuestos definitivos, así como su programación para la ejecución y desde lo político para la gestión de los recursos con los cuales se lleven a cabo estos proyectos.

Que es lo que necesita Santa Marta: lo primero la recuperación de los ejes de sostenibilidad ambiental como cerros, cauces de ríos y quebradas etc., segundo la ampliación en la capacidad de las redes de acueducto y alcantarillado por lo menos por los próximos veinte años, tercero la implementación de sistemas pluvial para toda la ciudad, cuarto repotenciación de la red de energía eléctrica, quinto un plan de desarrollo vial que incluya la ampliación de vías y avenidas principales y generación de nuevas vías que permitan la movilidad de toda la ciudad.

Santa Marta, en estos momentos se encuentra en una posición ventajosa gracias a las obras de infraestructura nacional como la ruta del sol, el nuevo aeropuerto, los escenarios deportivos. A la implementación a nivel local de la red de parques, puentes, senderos peatonales, ciclo vía y algunas avenidas principales, esto se ve reflejado en la confianza de inversionistas privados que miran a una ciudad con gran potencial, no dejemos que esto se vea frenado por falta de decisiones de política urbana.

Si todos nos comprometemos en nuestra labor de ciudadanos podemos llegar ofrecer una ciudad para el buen vivir de todos.

Por: Erick Del Castillo 
Arquitecto
Publicidad