Wayúus rechazan obra que "viola" territorios indígenas

El Esmad desalojó a los nativos que estaban en asamblea para dilucidar la situación con la construcción de una obra que, aseguran, los afecta.

La Guajira
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La realización de esta obra traerá problemas de inundaciones según comunidad Wayúu.

La comunidad wayúu del sector Lomas de Trupillo, en Riohacha, protagonizó un enfrentamiento con efectivos de la fuerza pública, por el rechazo de la continuidad de la obra de acueducto contra inundación que, asegura, afecta y "viola" sus territorios.

En noviembre pasado empezaron a llevarse a cabo los trabajos de construcción del acueducto, por un valor de cinco mil millones de pesos, con la excavación de una megazanja vial que desembocaría en la laguna El Morrocoy, a 500 metros, y que colinda con el río Ranchería.

"Nuestra preocupación es por esta construcción, porque esta zona es baja y cuando eso empiece a funcionar nos vamos a inundar, porque nos inundamos con una pequeña lluvia. Las dos escuelas siempre sufren por el mismo problema", dijo la la líder wayúu, Magalys Pinto.

Con la llegada del desagüe, la laguna aumentará su nivel y sus aguas entrarán a los patios de las viviendas de las comunidades aledañas, por lo que rechazan esta construcción, que llegó a "invadir" sus territorios.

Ante este escenario, los líderes organizan una asamblea entre la comunidad, autoridades, transeúntes y pastores para buscar soluciones.
"Nuestra sorpresa fue que los funcionarios de la Esmad -Escuadrón Móvil Antidisturbios- estaban en el lugar desde las 7:00 am, y empezaron a desalojar la carpa de debate de manera violenta, sin ninguna orden de desalojo, y encabezado por el inspector José Barragán", testificó Leida Cambar, líder comunitario.

Agregó que los funcionarios incitaron a la violencia a la comunidad. "A las mujeres las insultaron, las maltrataron y les dijeron de todo, y todo por orden de Yondilver Maestre", indicaron los vecinos

Asimismo, se conoció que el cementerio de la comunidad wayúu está en la dirección de la construcción, lo que pertenece a la línea negra de los indígenas y estos violarían un tesoro tradicional.

"Hay que entutelar esta obra, queremos que la detengan. Más allá de los efectos negativos en niños, cementerio, ganado y viejos de la comunidad, queremos que nos arreglen el proyecto de organización territorial", expuso Leonor Arguelles.