Conexiones fraudulentas ponen en crisis a 42 fuentes hídricas del Cesar

Una de las primeras estrategias será instalar macromedidores, tanto en la salida de los tanques de almacenamiento como en las redes de distribución con el propósito de conocer cuánta agua se pierde en las conexiones ilegales.

Cesar
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Pese a la falta de lluvia y el bajo caudal del río, las autoridades municipales aseguran que el principal enemigo para el acueducto son las conexiones fraudulentas y las pérdidas de agua.

Según información de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, alrededor de las 42 fuentes hídricas del Cesar están en crisis. La tradicional sequía de principios de año en el Cesar inició antes de tiempo y en algunos municipios del Cesar los acueductos están sufriendo la escasez de agua.
Los municipios de Astrea, El Paso y Valledupar, ya reportaron desabastecimiento de agua potable por la sequía. En Curumaní no se ha declarado el desabastecimiento, sin embargo las autoridades municipales iniciaron racionamientos en la prestación del servicio de agua.
Con una población de 37.399 habitantes para el 2018, según el Dane, la

La estrategia
Empresa de Acueducto de Curumaní, Acuacur, presta el servicio a 6.533 suscriptores. Esos usuarios fueron divididos en dos distritos y ahora el servicio llega cuatro días a la semana.
El primer distrito lo comprenden 16 barrios, entre ellos San Isidro, San Vicente, El Carmen, El Centro, El Silencio; mientras que el distrito 2 está conformado por nueve barrios, entre esos La Cruz, El Paraíso, San José, Santa Elena, Los Corazones, entre otros.
“En época de verano el río San Pedro se ve afectado y disminuye su caudal. Se comenzó a trabajar entorno a unos estudios geoléctricos. Se construirán dos pozos para época de verano. Apenas estamos arrancando en el gobierno municipal pero hay que tener claro que lo que no hizo en cuatro años no se hará en los primeros días”, referenció el ingeniero Fabián Jácome, jefe de Acuacur.
Actualmente, el río San Pedro es el encargado de abastecer y aunque se reportan imágenes de playones dentro de las corrientes, desde la empresa aseguran que aún cuenta con un caudal suficiente. Sin embargo, el problema mayor está en la planta de tratamiento, exactamente en la aducción, la encargada de transportar el agua cruda a la planta.
En esa tubería de alrededor de 600 metros, las pérdidas son significativas, por eso se repiten las imágenes de brotes de agua entre el monte.
“Es grande la pérdida de agua, en algunos puntos se absorbe y no se ve, pero cuando la tierra se satura empieza aflorar el agua y se crean pequeñas concentraciones de peces, caracoles y cualquier ser vivo”, agregó Jácome.
En ese sentido, el alcalde de Curumaní, Henry Chacón señaló que se prevé realizar varias inversiones para solucionar el problema. Además de la inversión, la administración municipal y la gerencia de Acuacur deberán saldar los $435 millones cuentas por pagar que tiene la empresa.

Fraudes
Pero la sequía y los daños en las tuberías no son los únicos culpables del racionamiento de agua en Curumaní. Alrededor de las redes de la bocatoma municipal las autoridades denunciaron que algunos vecinos realizan conexiones ilegales para regar cultivos y alimentar animales, sobre todo en época de pocas lluvias. Denuncia similar a la que hicieron los habitantes del corregimiento de Badillo, Valledupar.
Una de las primeras estrategias será instalar macromedidores, tanto en la salida de los tanques de almacenamiento como en las redes de distribución con el propósito, explican, de conocer cuánta agua se pierde en las conexiones ilegales.
Por otro lado, con micromedidores en las parcelas y fincas aledañas las autoridades buscarán evitar que los vecinos del acueducto superen los 16 metros cúbicos permitidos por la ley para abastecimiento humano.
Por último, las autoridades municipales, además, hicieron un llamado para el cuidado y ahorro del agua, principalmente, en época de crisis.

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