El Guatapurí se ahoga en un ‘río’ de concesiones

La Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, tiene a su orden un caudal base de reparto del Guatapurí de 11.260 litros por segundo. En el reporte la entidad ambiental, aclara que un total de 7.863 litros por segundo son asignados a concesiones o permisos cedidos desde hace más de 20 años.

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Entre el cambio climático, el exceso de basuras en el caudal y las derivaciones que captan el agua en otros sectores del municipio, son las que hoy tienen la afluente más importante del norte de Valledupar en una fuerte sequía.

El Guatapurí se ahoga en un ‘río’ de concesiones legales y el descontrol del uso de agua. El río al parecer no tiene salvavidas por parte de las entidades administrativas. En total 23 derivaciones y 130 subderivaciones están registradas en los libros de Corpocesar.

La evidente disminución del caudal del río Guatapurí es hoy el tema más caliente de la capital del Cesar, toda vez que entre el cambio climático, el exceso de basuras en el caudal y las derivaciones que captan el agua en otros sectores del municipio, son las que hoy tienen la afluente más importante del norte de Valledupar en una fuerte sequía.
Según el diario EL PILÓN, hace énfasis, en que las derivaciones del río son las primeras en generar la disminución del caudal del Guatapurí.

“Este tema es caliente y delicado en Valledupar, por las derivaciones que existen porque no tiene control, es decir, ellos no controlan el cauce de los litros de agua que realmente se van por esos canales y es allí donde está lo caliente y delicado del tema porque no se tiene compuertas, medidores, seguimientos y demás estructuras para poder realizar esto con legalidad lo que genera una disminución del río considerable por estas”, indicó el ingeniero ambiental Tonni Muñoz Payares.

Las 23 concesiones de derivaciones, que hoy según datos oficiales de la Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, se encuentran registradas que salen del río Guatapurí, son las que tienen a todos los vallenatos y ambientalistas preocupados, puesto que las captaciones están generando como consecuencia la crisis hidrológica en el norte del Cesar.
“Son alrededor de 580 concesiones de agua superficiales y que las captaciones en algunas concesiones tienen como fin captar del río 50 litros por segundo y en realidad captan 500 litros por segundo pero lo que se resalta aquí es que estas licencias se le dan a las familias más poderosas del Cesar, quienes tiene las terrenos que se usufructúan de estas derivaciones”, explicó Neftalí Méndez, ingeniero ambiental y sanitario.

Las derivaciones

Año tras año sale este tema de las famosas desviaciones del río a flote, puesto que muchos vallenatos tiene en sus corazones este afluente tan importante del municipio el cual protegen. Pero este medio de comunicación fue más allá y encontró que en primer lugar no son desviaciones y sino derivaciones o captaciones de agua del río, que son legales ante el Gobierno Nacional por medio de las resoluciones que se tramitan a través de concesiones solicitadas ante Corpocesar.

La Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, tiene a su orden un caudal base de reparto del Guatapurí de 11.260 litros por segundo. En el reporte la entidad ambiental, aclara que un total de 7.863 litros por segundo son asignados a concesiones o permisos cedidos desde hace más de 20 años, por lo que los 3.396 litros por segundo hacen parte del caudal remanente, el que es afectado por captaciones ilegales, dejando como saldo el actual estado del río.

“Estas concesiones son legalmente otorgadas que datan de 1963 y 1989 dentro de las normas del Gobierno colombiano, que suministran agua a todos los puntos necesarios del municipio y que fueron identificadas desde hace mucho tiempo logrando con esto atender a la necesidad del agua en todo el municipio”, indicó Julio Cesar Suárez, director de Corpocesar.

¿De quién son las derivaciones?

Las 23 derivaciones que salen directamente de la afluente del municipio fueron concesionadas hace más de 30 años por la corporación. “Yo soy dueña el canal La Sierra, desde hace más de 20 años y pago por esa afluente de agua que llega a mis predios ubicados al sur del municipio en la carrera principal del municipio colindando con los 450 Años donde tengo cultivos de palma y según mi concesión tengo una autorización de 760 litros de agua por segundo para abastecer mis cultivo”, expresó Ibeth Uhía, propietaria del canal La Sierra.

La Sierra es el canal más grande establecido por la corporación quien hace alrededor de 20 años fue otorgado por medio de una resolución a Uhía, el cual recorre más de seis kilómetros de la ciudad, pese a esto la vallenata es dueña del canal más no del agua que es del Estado y que son reguladas por Corpocesar.