Felicidad verdadera

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alberto Linero Gómez

Alberto Linero Gómez

Columna: Orando y viviendo

e-mail: palbertojose@hotmail.com

La verdad debemos dedicar nuestra vida a ser felices, siempre lo recalco, cada vez que puedo lo digo, es la verdadera esencia de la vida, trabajar por ser personas alegres y plenas, que nunca nos dejemos vencer por los problemas y siempre estemos a la vanguardia de las cosas para enfrentar de la mejor manera la vida.

Hoy quiero invitarlos a ustedes a que no se dejen contagiar de esas alegrías efímeras, de esas alegrías pasajeras que nos hacen creer que vivimos felices, éstas alegrías se van disipando poco a poco en tu corazón, y se va creando un abismo de incertidumbres del cual más adelante puede ser muy difícil salir.

A veces pensamos que hay cosas que llenan nuestra vida plenamente, como el alcohol, las drogas, el sexo desenfrenado, pero en realidad esas cosas son momentáneas, y no le hacen bien ni a tu salud física ni a tu salud mental, entonces es cuando debemos replantear a cerca de qué es lo que nos hace feliz, o mejor aún, que nos hace falta para ser feliz.

Comparto contigo el texto de la palabra en Salmos 11 (10), 1-2: "En el Señor me refugio, ¿por qué me dicen, escapa al monte como un pájaro?, porque los malvados ya tensan el arco y ajustan la flecha para disparar en la sombra".

Lo que nos quiere decir la palabra es que siempre debemos saber que Dios es nuestro refugio y protector, aunque siempre habrá personas en las tinieblas que quieran hacernos daño. Y es la relación con Él lo que nos puede dar una verdadera felicidad.

Sólo el estar en una relación intima e intensa con Él nos puede hacer vivir cada una de las situaciones en la dimensión correspondiente y así tener un proyecto coherente y realizable de vida. Dios nos da la seguridad, la paz, la serenidad, la audacia, la fuerza interior que necesitamos para enfrentar cada situación y saberla vivir.

La alegría que necesitamos nace del encuentro con Él y de entregarle nuestro corazón. Sé que algunos creen que vivir una relación con Dios es aburrido y triste pero esa es una muy mala comprensión de la relación con Él, es una distorsión nacida más en posiciones personales que en lo que la Palabra de Dios nos muestra. Quien vive con Él vivirá en plenitud y eso es lo que tiene que buscar.

No se trata de una vida sin problemas ni dificultades se trata de tener la seguridad que por mis capacidades y por mi experiencia espiritual voy a ser capaz de vencerlas y salir adelante.

Se trata de estar seguro que no vamos a sucumbir ante los embates del mal y que por eso podremos estar verdaderamente felices, con la confianza que nos da Dios. Esa experiencia sólo se tiene en ese encuentro personal e intimo con el Señor. Hay que vivir con todas las fuerzas y con todas las ganas pero con los cuidados necesarios.

Pilas con esas situaciones que pareciera que nos traen felicidad, sé de sus capacidades y estoy convencido que tomarán las mejores decisiones, aunque a veces el momento nos absorba no permitamos que esas situaciones sean dañinas para nuestra vida y nuestra integridad, la decisión al fin y al cabo está en tus manos, pero pídele sabiduría al Dios todopoderoso para que Él haga maravillas en tu existencia y sepas escoger lo que verdaderamente es bueno para ti.

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