El reto Harvey

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alvaro Padilla Racines

Alvaro Padilla Racines

Columna: Opinión

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Twitter: @varitocharpure

La negativa de la Corte para que las parejas del mismo sexo adopten niños desamparados por la sociedad es el mejor reflejo que da el blando espejo de derechos que son respetados en Colombia.

Esta oscura decisión representa un reto para las minorías gais, tal como lo fue en su momento para el activista y político homosexual Harvey Milk en la conservadora EEUU de los 60´s.

Harvey era un hombre de aspecto jovial y extravagante que en la adolescencia reconoció su tendencia sexual ante su familia. Luego por avatares de la vida termina en un cargo político elegido por toda una comunidad gay, rompiendo esquemas en San Francisco donde más de 19 000 votos lo catapultan con como la voz a favor de los derechos individuales.

Su brillantez política y peculiar manejo ante los medios de comunicación conllevó a que sindicatos, cooperativas y otras formas asociativas, que representaban minorías, lo buscaran para liderar causas en contra de medidas restrictivas al consumo de marihuana, los altos precios de la cerveza y por supuesto la orientación sexual.

Se paseaba por filas en las entradas de cine, parques, paradas de autobuses y demás lugares poco comunes a la política para charlar de “tú a tú” con las gentes y enterarlos de que la homosexualidad necesitaba cabida en la sociedad.

Desde la famosa Castro Camera impulsó toda clase de ideas que combinaban el activismo social con la política de masas. Lamentablemente el haber asumido el reto de cambiar normas laborales para que los gais pudiesen ser camioneros, albañiles y policías le costó la vida en manos de un activista cristiano sesgado por “la fe divina de protección a la familia”.

La comunidad Lbgti en Colombia debe tener como referente de lucha la vida y obra del primer político declarado abiertamente homosexual. No solo porque aún no puedan navegar en el amplio mar de derechos que existen en Colombia, sino porque muchos partidos políticos en aras de falsa inclusión, los cooptan por caminos electorales propios de este año político.
A pesar de que la decisión del pasado miércoles no guste, creo que la Corte fue sabia.

Entendió que hay una sociedad elitista, que no acepta reconocer al diferente y que antes de una decisión jurídica, debe haber un reconocimiento social a la sexualidad en términos de igualdad. Lo que se viene ahora es un proceso político, tal cual como el liderado por Harvey, para que los colombianos tengamos bendita comprensión de los cambios que debemos aprobar.
Según datos del Icbf son más de 170 000 los niños huérfanos esperando procesos adoptivos. Solo 3000 están a puertas de tener una familia.

Si los homosexuales son tenidos en cuenta para amparar a aquellos que hoy sufren sin al abrigo cariñoso de una familia, les aseguro que contaremos con una generación de colombianos más o menos felices en 10 años y más.

Organizaciones como Colombia Diversa o Caribe Afirmativo deben salirse del rol de activismo social para participar en política tal cual como lo hizo Harvey Milk, lo cual representa un reto cuyo resultado será el verdadero posicionamiento de derechos a favor de estos en una Colombia egoísta e indiferente ante lo diverso.

No pretendamos alcanzar la paz solamente dando el gran salto hacia el fin del conflicto, si antes no se dan pequeños pasos que dejen huella en el alcance igualitario de derechos sexuales, raciales y étnicos.

Ñapita: Hermosa labor de Norma Vera al lado de la Red de Mujeres del Magdalena.
No solo porque esté postulada al #PremioCafam, sino porque su constante motivación ha sido su madre figura eterna de sano amor. ¡Apoyémosla!