Restablecimiento de las relaciones diplomáticas y levantamiento del embargo

Columnas de Opinión
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Escrito por:

José Noriega

José Noriega

Columna: Opinión

e-mail: jmartinnoriega@hotmail.com

Si avanzo, seguidme; si me detengo, empujadme; si retrocedo, matadme; si muero, vengadme.
(Dr. Ernesto Guevara de la Serna - "El Che")
Aun el mundo no se repone del impactante y certero baculazo que propinó hace algunos días el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien haciendo gala de sus raíces demócratas y mostrando un coraje y unos pantalones bien puestos, tomó la decisión de, aún a costa de su prestigio político, ponerle fin a esa aberrante, absurda, ridícula y obcecada posición imperialista de seguir asfixiando a un pueblo que, para bien o para mal, y con la cabeza erguida, se enfrentó al monstruo y demostró dignidad y carácter para soportar con estoicismo un bloqueo que, mírese por donde se mire, tan sólo ha sido una forma moderna de estrangular al más débil para que sucumbiera ante sus maquiavélicos planes de expansión y dominio económico y pretender volver a los tiempos de antes de la revolución cuando la isla de Martí tan sólo era el burdel de los americanos y podían ir allí a disfrutar los famosos habanos, el ron cubano, los ingenios azucareros y, obviamente, el proxenetismo y la prostitución aberrantes que se daban a tutiplén.

Hace tan solo unos pocos días el mundo celebró un cuarto de siglo de la caída del muro de la infamia construido en Berlín como un intento de detener el avance de la industrialización y la modernidad y simplemente demostró que las barreras humanas no sirven para contener la avalancha de las sociedades que se resisten a emprender el camino del progreso y ahora el mundo observa cómo un demócrata de tiempo completo y despojado de cualquier complejo político ha decidido dar el salto a la realidad y salirse de ese cascarón retrógrado de persistir en un bloqueo y un embargo contra diez millones de isleños que viven a noventa millas de la costa de Miami y desde momento se han escuchado voces de distintos colores, unos, -muchísimos-, que apoyan esa grandeza política que busca desanudar ese lazo asfixiante y otros, -los de siempre-, esos gusanos que sólo saben vivir de la guerra para usufructuarla y derivar beneficios, y es aquí en donde se dará la batalla por demostrar que la sociedad ha cambiado y piensa de una manera avanzada y sin las estupideces propias de esas vacas atravesadas en el camino.

Desde 1961, cuando el presidente Dwight Eisenhower decretó e impuso el embargo contra el gobierno recién triunfante de los barbudos comandados por Fidel Castro Ruz, pasando por Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, Bush Jr, hasta el actual presidente Obama, el mundo ha clamado sin éxito el fin del embargo, pero todo ha sido en vano por cuanto un puñado de vividores que no han asimilado ni soportado haber sido expropiados por el nuevo régimen castrista se han encargado de impedir y boicotear todo asomo de solución a esta aberrante situación que, a partir de ahora, quedará en el pasado oscuro de esas mentes mercantilistas que únicamente han propendido por sacar provecho de la situación y desangrar las arcas de muchos países e instituciones que todo este tiempo han donado jugosas cantidades de dinero y nada de nada.

Toda esta obcecada situación ha vivido momentos de tensión, desde la fracasada invasión a Bahía Cochinos en Playa Girón donde mercenarios cubanos se plegaron a los intereses de Estados Unidos para derrocar a Fidel y sus muchachos, pasando por los 130.000 cubanos que emigraron en 1980 desde el puerto de Mariel, la crisis de los balseros, la proclamación de la ley Helms- Burton, hasta el caso del balserito Elián González, hasta llegar a la renuncia de Fidel y el ascenso al poder de Raúl, instantes que pusieron en peligro la tranquilidad del hemisferio, pero que se enfriaron y las cosas volvieron a su lugar, haciendo énfasis en que durante la presidencia de William Jefferson Clinton se trató de impedir la promulgación de la absurda ley que elevó al rango congresional el odioso bloqueo comercial que hoy, aunque no será nada fácil derrumbar, vive su crepúsculo por cuanto el mundo coadyuvará a despedazar esa norma y con el inicio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el mundo respira otro aire y saborea un aroma de democracia que irrigará toda la comarca y será la causante de que muchos vividores pirómanos por estas latitudes tengan que cambiar de estrategia y rumbos, por cuanto se están quedando solos y repitiendo la misma cantaleta sin argumentos y sin profundidad.

Así que ahora, después de los buenos oficios de Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, los dos gobiernos han decidido darle rienda suelta a sus ilusiones de recomponer sus relaciones políticas y si bien es cierto el tema del embargo comercial deberá surtir un tortuoso camino por el congreso americano y la oposición de unos políticos que siempre han vivido del bloqueo, no es menos cierto que con la liberación de los espías y detenidos, de parte y parte, se ha dado un gran paso y a partir de ese instante la América será una sola nación que marchará hacia el mismo horizonte y en esa labor debemos construir todos y aportar lo mejor de nosotros, mientras los pendencieros y buscapleitos, o se pliegan a la realidad o terminarán cocinándose en su propia acidez.

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