Mensaje de Esperanza

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Oscar Bravo Rojas

Oscar Bravo Rojas

Columna Sociológica

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Los que hemos estudiado teología, sabemos que en esta época no fue en la que nació Jesús, pero consideramos que se debe aprovechar el momento o la ocasión para reflexionar, hacer un pare en nuestras vidas, y darle un verdadero sentido a la misma, en especial la espiritual, la relación personal que debemos tener con nuestro Supremo Creador y con nuestros semejantes.

En esta Navidad, debiéramos decidirnos de una vez por toda vivir una vida llena de propósitos, que cada día de nuestra existencia, que es una hoja en blanco que nos da el Señor, la llenemos de obras y cosas interesantes, especial de ayudar al desvalido, al menesteroso, al más necesitado; pues como dijo nuestro Maestro y Salvador; “ a los pobres siempre los tendréis con vosotros”, y la única manera de demostrar nuestro cristianismo genuino es amando a esos que han tenido pocas o quizás ninguna oportunidad en la vida de surgir en todos los aspectos como si lo hemos logrado nosotros.

El quehacer doctrinal de cualquier credo que se dice ser cristiano, se resume en dos aspectos importantes, que están ligados el uno del otro, el primero es amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, y con todas tus fuerzas, y al prójimo como a ti mismo. Esta máxima en teoría suena lo más de bien, y recitarla de memoria excelente, pero la pregunta de rigor seria: ¿estamos en la práctica cumpliendo con estos dos mandatos? Estamos amando a Dios que no lo vemos, mientras desechamos, ofendemos y ultrajamos a nuestro semejante que vemos?.

Definitivamente nuestra humanidad necesita del amor, de ese amor ágape, desinteresado, que solo busque el beneficio del otro y no el nuestro como solemos hacer, ese amor que valore, aprecie y dignifique a cada ser humano con el que nos relacionamos a diario, el cual siente, sufre, cree y vive con esperanzas al igual que nosotros. Que los que hemos sido favorecido con una mejor posición social y económica, compartamos con aquellos que les falta o adolecen de todo.

Mi mensaje de esperanza es que contemplemos a Jesús, y solo mirándolo a Él, seremos transformados y semejantes a Él, porque el ser humano por naturaleza es egoísta, no le agrada compartir, pero entronizado en nuestras vidas y corazón a Jesús, seremos unas nuevas personas, las necesidades de nuestro semejantes, serán las nuestras y el dolor del sufriente serán los nuestros, y solo de esta manera la vida tendrá un verdadero sentido, ya que el liderazgo moderno cristianos es, ha sido y será el del servicio, solamente siendo útiles y sirviéndole a los demás podremos sentirnos regocijados, felices, pues como decía nuestro Salvador es mas bienaventurado dar que recibir.

Este mundo, nuestra aldea global necesita de cada uno de sus habitantes, del servicio desinteresado y que fluya hacia los demás como raudales de un gran rio de amor, y los raudales de paz y gozo llegaran a nuestros corazones. Yo lo he experimentado en mi vida, te invito a que tú lo experimentes, es una experiencia genuina, única y especial, que nos da el verdadero sentido a nuestra existencia.

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