Mujeres gobernadoras y alcaldesas

Columnas de Opinión
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Escrito por:

José Manjarrés Fontalvo

José Manjarrés Fontalvo

Columna: Opinión

e-mail: jomafo1959@hotmail.com

Con la expedición de las Leyes de Elección Popular de Alcaldes y Gobernadores (Ley 78 de 1986 y 163 de 1994), se le dio un giro importante a la política del país; estas normas le brindan a la democracia una participación directa de la Sociedad sin distingo de clase, color, posición y credo para elegir a sus representantes a los entes territoriales, llámese Alcaldías o Gobernaciones, pero paradójicamente han transcurrido más de 28 años de este ejercicio político administrativo en Colombia y de manera especial en el Departamento del Magdalena, y todo sigue como cuando un rayo de luz atraviesa un vidrio, que ni lo rompe ni lo mancha, todo sigue igual, falta de de vías, desempleo, salud, vivienda mas desplazamiento forzado; se nos ha hecho creer que el centralismo es el que nos tiene olvidado, pero es completamente falso, es la clase política tradicional, que ha sido indiferente ante las necesidades básicas de la región, es por eso que extiendo mi tarjeta de invitación en esta gran cruzada proselitista a los cuerpos colegiados, que se avecina, al pueblo raso en general del Departamento, y de manera especial al Distrito de Santa Mata, que debe haber un cambio generacional y de genero, ya que a través de la historia política no hemos tenido una mujer, como Alcaldesa en el Distrito de Santa Marta, ni en la Gobernación Magdalena, es que no habrá una verdadera democracia real si no existe un acompañamiento en la realización de asuntos políticos, donde hombres y mujeres en igualdad y complementa-riedad, se enriquezcan mutuamente con sus diferencias, dado que existe una cultura sexista, androcéntrica que se resiste a incluirla.
Vemos como a través de la historia la mujer ha sido discriminada y subvalorada violándole la mayoría de sus derechos como es ser elegida, solo entre los años 2008 a 2010, únicamente la mujer partici-pó en el 6%, donde solamente fueron elegidas alcaldesas, hubo 2 gobernadoras; estos datos son el reflejo de la actual cultura política en el país que genera un obstáculo para la participación de la mujer en la vida política, ya que existe un modelo político masculino en los cuerpos colegiados donde los partidos y movimientos políticos no les brindan este apoyo. Vemos el temor de que las mujeres molestan porque dicen lo que piensan más fácilmente y directamente, en una sociedad en que la gente se pasa divagando; es verdad que las mujeres molestan porque no dudan en plantear los debates mientras que los hombres dudan para hacerlos para no crear oposición.
En un reciente informe del Banco Mundial se afirma como la igualdad es rentable y como los países que protegen los derechos de las mujeres e incrementan su acceso a los recursos financieros y a la escolarización, padecen menos corrupción, y logran un crecimiento más rápido que aquellos que no lo hacen. Por lo tanto es necesario que el horizonte político del nuevo milenio esté basado en un marco ético, estético, político y social, ya que la ética tiene como condición fundamental construir nuevas entidades femeninas y masculinas, el compromiso de eliminar la guerra como modo de enfrentar los conflictos, la recuperación de la relación respetuosa con la naturaleza, a partir de la cosmovisión de lo femenino, el respeto de la diversidad cultural, étnica, religiosa, de opinión sexual y la certeza de que existe un Dios viviente que siempre está con nosotros y con sus manos siempre extendidas, para el logro de la equidad humana de forma que ambos espacios sean permeados por la unidad de criterios; notamos como el artículo 40 de la Carta Magna exige la participación activa de la mujer en todos los incidentes de la vida cotidiana, pero esto es solo letra muerta, a pesar de que existe una ley de cuotas (581 de 2000), donde se exige que debe haber una promoción, estímulo y participación, tanto en el sector privado como público por parte de las autoridades, tanto en el orden Nacional, Departamental, Regional, Provincial, Distrital y Municipal en todas la instancias de la decisiones de la sociedad civil, esta intervención no se cumple, vemos como en su vida práctica ha demostrado más eficiencia, responsabilidad, orden y amor por ser portadora de vida, razones muy valederas para pensar e invitar a todas aquellas mujeres sin distinción de raza, credo o posición social, que entren a participar en la toma de decisiones que afectan su vida, la de sus hijos, el país y planeta, y entren a la vida pública postulándose como candidatas a los cargos de elección popular para demostrar que sí pueden, y la que se lance y tenga un buen perfil político cuentan con mi apoyo, ya está bueno de que los hombres sigan gobernando porque lo han hecho muy mal.
Está demostrado que la identidad de varón se estructura en torno a los mandatos del héroe, mientras que la gran heroína es la cuidadora; las mujeres son más del 50% de la población en el mundo y hay más mujeres que hombres estudiando en las universidades de Colombia, por eso hoy más que nunca las mujeres están preparadas para asumir cualquier reto, podemos decir que con pocas mujeres en la política se verán más cooptadas y aculturadas, a las formas y ejercicio del poder masculino, pero lo que estamos seguros es que con pocas mujeres podemos hacer el cambio que el Departamento, Distrito y el País necesita.

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