¿Qué es la pobreza?

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alfonso Lopez Carrascal

Alfonso Lopez Carrascal

Columna: Pedagogía Constitucional

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Nuestra Carta Política dentro de los principios fundamentales manda que uno de los fines esenciales del Estado es... Promover la prosperidad general... " (Art. 2º C. P... ...) ¿Cumple el Estado con ese principio? Sube, la canasta familiar, los arriendos, los servicios públicos y otras arandelas del hombre de a pie.

El doctor Eduardo Beltrán Rodríguez, decano de la Facultad de Administración de la Universidad Antonio Nariño, plantea el mismo interrogante. Todo se maneja desde la capital donde se ejerce el poder central que toma las decisiones nacionales en inversión pública y social.

Dice el decano Beltrán Rodríguez, que esa falta de conciencia de la realidad nacional, es entonces el caldo de cultivo de la perversión y doble moral en las instituciones al hablar de un plan nacional, cuando solamente lo que interesa políticamente es la región Central, situación que es captada por la clase política de la región y entienden muy bien el mensaje, que los lleva a la misma forma de corrupción.

Eso explica también la corrupción en las regiones, mientras que lo que sucede en la capital o región Central merece otro tratamiento. Se plantea otro asunto esencial o de gran interés: están las regiones preparadas para manejar los recursos públicos, cuando todos los días amanecemos con un nuevo escándalo. Como verdadera entidad territorial debe verse el surgimiento de las regiones que preconiza nuestra Carta Política. Al no existir una verdadera cultura política.

El velo que oculta la justicia y la desigualdad social, no pueden esconderse detrás de falsas ideologías, el dogma y la mentira institucional muy de moda hoy. El interés político regional no mira en el ataque de la pobreza, como factor de desigualdad económica frente al que tiene, el trabajo infantil, el analfabetismo, y el bajo nivel educativo, la falta de financiación al joven emprendedor o a la mujer empresaria, no son de su interés, como tampoco al acceso a la información, para las oportunidades laborales, como tampoco atacar la desnutrición, y las enfermedades de los desprotegidos.

No le interesa al político regional la criminalidad, el uso adecuado de la tierra incentivando políticas de asesoría técnica y financiera.

No hay salud adecuada para los ancianos y otras personas de la tercera edad. Atacar con tanta tramitología para sacar la cédula o la libreta militar. Una clase política ajena a satisfacer esas necesidades no sirve para nada y el pueblo debe electoralmente postrarlos y mostrarlos públicamente. Da pena que busquen negocios en estupefacientes, agroingreso, seguros, Incoder y otros organismos del Estado, pero a ese pueblo que les dio el voto nada.

No hay responsabilidad social ni ética política, siquiera la de Nicómaco. Deben crearse parques industriales y tecnológicos, que den empleo. Habiendo empleo el Estado no tendría que alimentar tanta gente en las cárceles. No podemos seguir viendo los contratos oficiales la salida a nuestras necesidades y llenarnos los bolsillos. Debe haber una política empresarial e industrial para originar más empleos formales.

En la región Caribe no se puede seguir viviendo del contrabando y la droga o de los contratos oficiales. Hay que abrir fuentes de empleo para que brille la prosperidad de que habla la Carta y se acabe o rebaje la pobreza absoluta y la formal. Hay que darle un cielo a las nuevas generaciones.

Solución política inmediata: llevar a las administraciones personas de servicio, que sean honestas y pulcras, que los haga confiables. Si la corrupción se ha vuelto institucional, entonces debemos escoger a personas honestas y transparentes y sanciones más drásticas para el corrupto que lo inhabilite.

Creemos que si la región Caribe estima un cambio de rumbo de mando, entonces lo ideal es cambiar el elemento humano que falle, sin consideración política o personal. La pobreza es el producto de los malos gobiernos y de la clase política escogida.

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