Tarzanes de la Justicia

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

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Ciertos y distinguidos personajes de Justicia Colombiana se están pareciendo en su accionar a Tarzán: Rey de la Selva, hombre mono que van de rama en rama. Sin ser elegidos, los medios de comunicación y la opinión pública, saben por anticipado para que Corte o a que grupo de magistrados van. El comentario es: Yo dejo este cargo, pero me designan y me eligen allí, que antes de salir, yo hago lo mismo aquí por ti.
Un Magistrado de esas altas Cortes debe ser impoluto, honorable, verdadero jurista; a esos cargos llegan a conocer y fallar casos de la mayor importancia del país. Experiencia y plenitud jurídica deben revestir con prioridad antes que nada. El caso que se visualiza en el momento en el panorama judicial es que juristas pertenecientes a ciertas Cortes se postulan y se hacen elegir sin haber dejado el cargo. Si los administradores de justicia van a llegar al punto que yo te elijo si haces lo mismo conmigo, de ¿qué justicia estamos hablando?; sería una justicia comprometida. A futuro como van las cosas podría decirse que el Magistrado tal, es el súper artífice de Cortes porque ha acumulado tanto poder político - jurídico para elegir u ordenar la escogencia de posibles Magistrados, que se le buscará para tal fin.
Aspirar y escalar cargos dentro de la rama judicial por parte de los doctores de la Ley no es cuestionable, están en todo su derecho siempre y cuando se preparen y sean evaluados; un Juez Promiscuo no permanecerá allí, ya que se perfilará y aspirará a ser Juez Municipal, Juez del Circuito, Magistrado…; lo que se rechaza y critica con razón es que lo hagan imitando a Tarzán.
Lo que se ve en el panorama jurídico es que el Consejo de Estado declaró nula la elección de un Magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, ya que fue elegido por quienes él eligió cuando fue Magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Es la primera vez que sucede esto y puede darse otra nulidad en los próximos días. Con estas decisiones tiene que acabarse el yo te elijo y tú me eliges; además se estaba violando el art. 126 de la Constitución Política, que prohíbe designar a personas vinculadas por los mismos lazos con servidores públicos competentes para intervenir en su designación. El art. 255 también de la Constitución señala que los miembros del Consejo Superior de la Judicatura no podrán ser escogidos entre los Magistrados de las mismas Corporaciones postulantes, como aquí sucedió: Es el caso de la Corte Suprema de Justicia.
Esta actitud malsana: Yo te elijo, tú me eliges que se aprecia en el referente contextualizado dentro de la rama judicial, no es más que un cáncer que carcome la virtud y principios éticos que conllevan la pureza del derecho expresada en la legitimidad que debe acreditar condiciones de eficiencia e idoneidad profesional; por ello es indispensable conminar el cumplimiento de medidas pedagógicas, restaurativas y preventivas que impliquen salvaguardar los principios de moralidad y equilibrio.
Este esperpento fenómeno del yo te elijo, tú me eliges, es un funesto mensaje que estimula la adopción y el ejercicio de nuevas e irregulares prácticas torcidas en torno al escenario jurídico constitucional; por lo tanto la Justicia debe elaborar un nuevo enfoque que permita materializar la decisión de un sendero de equilibrio, coherencia con respeto a la Constitución y las Leyes; más trasparencia en la escogencia correcta de sus administradores de justicia. Esta conducta podría traducirse en términos sencillos con un proceso distor-sionador, desconcertante y contagioso de las malas prácticas en el ejercicio de la justicia en Colombia. Al acabarse los tarzanes de la justicia, debe promoverse la garantía para la participación y una verdadera escogencia de quienes se merezcan el cargo por sus méritos.
Concluyendo, la permanencia y accionar de estos dignatarios de las Altas Cortes debe ser indiscutible para la opinión pública, que allí con sabiduría jurídica expresen todo su potencial, ejerzan la docencia, escriban libros y lo más importante dejen huellas positivas a imitar.

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