Uribe

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Escrito por:

Tuto Santos Araújo

Tuto Santos Araújo

Columna: La Columna de Tuto

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El político más influyente de los últimos 40 años en Colombia, para bien o para mal y sin temor a equivocarme se llama Álvaro Uribe Vélez. Exponente de la derecha del país, del terrateniente, del feudal abandonado por el centralismo, del provinciano hecho a esfuerzo, del católico con camándula, del fiel seguidor de la fuerza militar.
Como Senador fue el más decisivo para el entonces presidente Cesar Gaviria, ya que fue ponente de dos leyes catastróficas para la mayoría de colombianos: la ley 100 de reforma a la salud y la ley 50 de reforma laboral. Como Gobernador de Antioquia, avanzó el tema de las Convivir, pero no las inventó, cumplía un decreto del entonces presidente Samper.
Uribe fue el único hombre público que no fue al Caguán. Por allá desfilaron desde el Presidente de la Bolsa de Nueva York hasta la reina Noor de Jordania, pero él se mantuvo firme criticando el proceso de paz adelantado por Pastrana.
En el 2001 nadie apostaba un peso por su candidatura. En el 2002, ganó la primera elección, contra un Serpa de quien se presumía sería el nuevo mandatario ya que tenía el apoyo de casi todos los caciques políticos. Uribe tuvo acompañamiento de una minoría. No hubo necesidad de segunda vuelta.
En su gobierno, hizo cambiar un "articulito" para permitir su reelección. En el 2006 venció de nuevo enfrentando al admirable Carlos Gaviria. No hubo necesidad de segunda vuelta.
Intentó su segunda reelección, pero la Corte Constitucional -en buena hora- lo declaró inexequible. Le puso nueve millones de votos al presidente Santos. Sacó, contra todo pronóstico, veinte senadores en la lista del Centro Democrático. Y está a punto de elegir presidente a Zuluaga (hombre decente a quien los medios no le pasan una)
Uribe es un animal político, que indudablemente está siendo estudiando por las escuelas de Ciencias Políticas. Odiado y amado con intensidad. Un fenómeno electoral. Un personaje de derecha, que poco respeta las instituciones, amigo de las políticas neoliberales y que vive de botafuego a diario contra sus enemigos. Muchos lo admiran, lo idolatran. Personalmente no comparto su visión de Estado y su visión de guerra. Pero no lo subestimó.

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