¿Persiste aún la Discriminación Racial?

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jairo Franco Salas

Jairo Franco Salas

Columna: Opinión

e-mail: jairofrancos@hotmail.com

Es la pregunta que traslado a ustedes estimados lectores ante el trascurrir del día a día alrededor de la relación que improvisadamente surjan con nuestros semejantes afrocolombianos.
Martin Luther King, afronorteamericano, defensor de los derechos civiles, manifestó alguna vez: "Cuan maravilloso seria el día en que niños negros y blancos llegaren juntos a la mesa de manera fraternal". El mensaje y reflexión de este pensamiento, conlleva a incrementar esfuerzos en pro a la igualdad racial, todo esto articulado y enfocado en el respeto a los principios y valores éticos, morales; no solo es respetarnos, lo más importante poner en práctica esas extraordinarias palabras.
Quien no oyó hace algún tiempo la frase "negro ni el teléfono", por cierto bastante hiriente que denotaba que la situación estaba supremamente enquistada, o que los negros solo sirven para esto y los blancos para aquello. En las décadas de los 60, 70 y aun 80, instituciones religiosas, militares y empresariales colombianas, no permitían el acceso a personas de raza negra. Luego, hasta hoy se nota un cambio, en los medios de comunicación especialmente televisivos no se apreciaban personas de raza negra, hoy ya se ven.
La sociedad colombiana frente al caso se divide, unos dicen el racismo no existe, pero al afrontarlo lo evaden, otros no comparten con una persona de raza de negra o lo hacen "de lejitos y muy poquito", eso se oye.
Corresponden al núcleo familiar educar sobre el tema, pero más, mucho más al Estado Colombiano pronunciarse con normas educativas a través de los medios de comunicación. Este tema no se debe tratar sutilmente; debe ahondarse y persistir en él, y cualquiera que vea estos actos discriminatorios debe rechazarlos de plano, no ser complacientes con chistes o comentarios que lleven burlas; pues son una ofensa a la dignidad humana; esto es indispensable para el desarrollo individual y colectivo, que permitirá una plena e igualitaria participación en todas las esferas de la vida. Es algo que solo debe ser historia, que la raza negra desciende del continente africano, que fueron traídos a la fuerza y utilizados por el imperio español como esclavos en el proceso de la conquista y la colonia de América, eso se sabe, que no son medio colombianos ni medio africanos; que actualmente son colombianos ciento por ciento; que no deben añorar a África o reivindicar algo de ella; que deben construir país aquí con sus propuestas, buscando cada día mayores espacios, una mejor sociedad, desligándose de algo que sucedió y que no se debe repetir.
Ya podemos contar con una ley Antidiscriminación, la 1482, que castiga a quien impida, obstruya o restrinja el pleno ejercicio de los derechos de las personas por razón de su raza, etnia, religión, ideología política, sexo y contemplan penas de 1 a 3 años de prisión y multas de 5 a 8 millones de pesos y a quienes propicien el genocidio o antisemitismo penas entre 8 y 15 años.
Mira es el movimiento que mostró al panorama jurídico esta ley, que también exige dictar la cátedra de estudios afrocolombianos en todos los colegios, lo que no se hace. Esta ley se necesitaba, es un avance de la legislación colombiana en el reconocimiento de los diferentes grupos étnicos y de las minorías.
El racismo es un sentimiento aprendido, nadie nace racista. Ninguno, así sea de alta estirpe tiene el derecho a discriminar a otro por el color de su piel, lenguaje, religión… Es probable que personas reflexionen y quieran cambiar, pero cuando sucede un encuentro real, casual con una raza negra continúan con la misma actitud. Si se busca disminuir índices de discriminación racial, entonces ¿Qué es lo que pasa?
La discriminación racial es un problema que nos aqueja a todos y está en nosotros ponerle punto final.

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