Dos años después

Columnas de Opinión
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Debo confesarles que hay veces quisiera no seguir aburriéndolos con estos temas sobre los permanentes desaciertos que el Gobierno Nacional comete en materia de política agraria, pero como no ostento una credencial de Congresista y de dirigente gremial, no me queda otro medio que este, para ser una voz en defensa de los intereses de nuestros productores del campo.
Hace un par de años sugerí a los entonces ministros de Agricultura, Juan Camilo Restrepo y al de Comercio e Industria, Sergio Diazgranados, la necesidad de renegociar o postergar la entrada en vigencia del capítulo agropecuario del TLC con los Estados Unidos, mientras lográbamos implementar los programas de reconversión agrícola y buenas practicas ganaderas. Esto porque requeríamos de tiempo para poder cumplir con los estándares sanitarios y fitosanitarios impuestos por el Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos - USDA por sus siglas en inglés-. Al parecer, por el afán de mostrar resultados de un TLC, hicieron caso omiso del consejo -que además hicieron muchos otros analistas del sector- y miren los resultados dos años después.
De acuerdo con las cifras de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, en el año 2013 las exportaciones agrícolas de ese país a Colombia aumentaron a 1.510 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 34 por ciento respecto al 2011.
Los granjeros y ganaderos estadounidenses dicen estar muy contentos con este acuerdo porque al eliminarles el 80% de los aranceles en cortes finos y selectos de carne vacuna, pudieron exportar a nuestro país 1.056 toneladas por valor de 3.757 millones dólares entre enero y marzo de este año. Las exportaciones a Colombia de lácteos crecieron un 214%, las de carne de cerdo un 205%, las de soja y sus derivados el 69% y las de arroz aumentaron de 3 a 74 millones de dólares. Así las cosas, Colombia se ha convertido en el tercer mayor comprador de productos agrícolas de Estados Unidos en América del Sur, lo cual ha representado la creación de 80.000 nuevos empleos en los campos americanos.
De este lado los resultados son una vergüenza.
Según un estudio del aplicado senador Jorge Enrique Robledo, en estos dos años del acuerdo comercial, el superávit que tenia Colombia con los Estados Unidos se redujo de 8.385 a 1.858 millones de dólares, lo que representa una caída del 78%. Otro indicador preocupante es la balanza comercial que según el DANE, en febrero fue negativa en -465 millones de dólares- hecho que no se registraba desde 1999. Pero no todo es malo, según el nuevo Ministro de Comercio e Industria, Santiago Rojas.
Con este acuerdo se exportaron 350 nuevos productos a Estados Unidos. Lo que no contó el Ministro, es que de esos productos, el 53% no superan los diez mil dólares en ventas que no alcanzan para pagar un semestre de universidad de medio pelo en Miami.
Sin duda alguna el TLC con los Estados Unidos ha sido un mal negocio para nuestros productores del campo, urge la necesidad de renegociarlo antes de que desaparezcan miles de ganaderos y agricultores del país.
En el tintero: El candidato Oscar Iván Zuluaga como demócrata que es, aceptó que acatará los resultados que se produzcan en las elecciones en primera vuelta. Dios quiera que el actual régimen no le trunque su camino a la presidencia en la segunda vuelta con una medida de aseguramiento sin razón.