El voto preferente

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Escrito por:

Tuto Santos Araújo

Tuto Santos Araújo

Columna: La Columna de Tuto

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Decantadas las elecciones parlamentarias, es necesario, que en aras de una mejor democracia, desaparezca de una vez por todas el Voto Preferente. Razón no le faltaba al exministro del Interior y la Justicia, en el primer gobierno uribista, Fernando Londoño Hoyos, cuando expresaba en medio de un debate en la Comisión Primera de Cámara, sobre la "Reforma Política" de 2003, de que los congresistas al votar este tema, el del Voto Preferente, se la estaban fumando verde.

Claro, el exministro lo dijo en términos hiperbólicos, por lo que él y muchos conocedores de la política, vaticinaban. Muchos pensaban que con este mecanismo se iba a acabar la politiquería, pues se votaba por el preferido de la lista. Hoy, el tiempo les ha dado la razón. En estas elecciones con el preferente pasó de todo.

Ejemplos al por mayor: Candidatos que veían al más opcionado a ganar en esa lista se retiraban, para así restarle puntos; candidatos con más dinero en la campaña comprando líderes para que fueran en esa lista y así lograr el Umbral; y quizás la más irónica, muchos candidatos de alguna lista obtuvieron más votos, que otros en otras listas, pero aquellos con menor votación por el beneficio del arrastre, lograron ser nuevos padres de la patria, mientras los de más votación no lo lograron.

El voto Preferente, es una manera rapante de corromper a quien elige con toda clase de engaños y artimañas. Es la ley del más vivo, no del que pone más votos, sino más bien del toma y dame, de cuánto me das, etc. Desde luego que hay excepciones, como por ejemplo la lista verde donde Claudia López, arrasó a su contrincante Antonio Navarro en la lista.

Pero de que el Voto Preferente tiene los días contados, los tiene.

Mi ñapa 1. Celmira Luzardo fue una gran actriz. Preparada en Europa, supo amar esta carrera. Paz en su tumba. Hoy, da tristeza ver a esas modelitos y demás en seriados, en el cual de actuación no saben nada.

Mi ñapa 2. Clara López y Aída Avella. Que gran dúo. Dos mujeres admirables, valientes y con gran sentido social.

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