El pueblo siempre llora

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jorge García Fontalvo

Jorge García Fontalvo

Columna: Opinión

e-mail: jgarciaf007@hotmail.com

Los sucesos de los últimos días muestran como el pueblo insatisfecho se arrastra agónicamente sobre cenizas salpicadas de amargura y desesperanza, por causa de los gobiernos miserables que buscan perpetuarse en el poder para defraudar las riquezas de las naciones, y para hacer partícipes del dominio esclavista que pretenden instituir en cada rincón del planeta, a todos sus familiares y amigos.

Hoy la gente inconforme, desde Ucrania, pasando por el desencanto de la población en Siria o Egipto, hasta llegar a la bella Latinoamérica, levanta la voz para decir "no más" a los gobiernos corruptos que el mismo pueblo, en su buena intención, decidió elegir alguna vez.

No más, dice el pueblo, a la maldita corrupción que carcome el pensamiento del hombre y le impulsa a maltratar a sus semejantes.

No más ambición desmedida que promueva el confinamiento de nuestra gente, en las prisiones engañosas de la esclavitud moderna.

No más guerras que destrocen la sana convivencia y la tranquilidad de los pueblos, y no más consignas de destrucción masiva.

No más odio alimentado por causa de las ideas, o por las creencias estúpidas que nos apresan en un mar de mentiras y supersticiones.

No más injusticia e inequidad social. No más desolación, tristeza y desesperación para los sufridos de la tierra. No más impunidad.

No más corrupción y mentiras que degraden el pensamiento de las personas.

No más. Simplemente, no más.

Y me pregunto, si el pueblo es el que manda, entonces, ¿por qué razón los bandidos que se acomodan en los órganos de gobierno de un país cualquiera, se aferran al poder insistentemente y combaten traicioneramente a aquellos que le confirieron autoridad para servir con decencia a la comunidad que sufre?

¿Por qué, si el pueblo es el que manda, los corruptos gobernantes empuñan sus armas en contra de su gente?

¿Por qué, si el pueblo es el que manda, no puede hacer uso de su derecho legítimo para revocar el mandato que le confirió decentemente al gobernante deshonesto?

Es cierto que los sistemas, en sí mismos, guardan un orden incuestionado que permite reducir la anarquía, y que por ello, es indispensable hacer uso de las herramientas constitucionales que se han establecido para asegurar la buena vida en comunidad. Pero también es cierto, que la dirigencia política y la clase gobernante en las naciones, a través de la historia, ha utilizado la sistematización de las leyes para perpetuarse indecentemente en el poder.

La cuestión ahora es: ¿Qué sucederá con las comunidades en el futuro, si en este tiempo, no se dan cambios justos y transformaciones adecuadas en el pensamiento del hombre, la economía, la política y la religión? Seguramente todos suponen que tipo de futuro caótico nos espera si dejamos de hacer hoy lo que nos corresponde legítimamente como miembros de la comunidad. Recuerden, las herramientas están a la mano de todos. Por ello, es necesario que hagamos uso de ellas para transformar el mundo desgarrado en el que vivimos.

El próximo 9 de marzo puede iniciar la verdadera transformación del mundo que queremos para nuestros hijos. Derrotemos en las urnas, con las herramientas legales que poseemos, a todos los sinvergüenzas que insisten en fabricar un mundo a su cómoda intención. Niegue su voto a la clase política de hoy, y por nada del mundo, venda su alma al demonio. El futuro espera por usted y por mí, no lo olvide. Niegue su voto a los sinvergüenzas que pretenden continuar con el maltrato al pueblo, a partir del ejercicio de la política miserable que practican. Mientras, yo voto en blanco.

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