Una costosa lesión del tigre

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Escrito por:

Gustavo Hernández López

Gustavo Hernández López

Columna: Opinión

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Es ciertamente lamentable lo acaecido con nuestro mejor jugador de la selección Colombia de fútbol, reconocido en el mundo futbolístico como el número nueve de primer nivel, es decir que está en el ranking de los sobresalientes, circunstancia que ha originado que esté catalogado como el quinto en el mundo en el 2013 y candidato al balón de oro, ahí sí es cierto según algunos comentaristas deportivos, es el mejor entre los mejores.

Falcao nos va a hacer mucha falta en el Mundial, que va a tener lugar en el Brasil, por cuanto es nuestra referencia, el alma del equipo, el profesional respetado, el hombre gol, al cual temen todas las defensas y por esa misma razón, los directores técnicos de cualesquiera de los seleccionados, que nos tocará enfrentar se obliga, para su marcación, a emplear por lo menos dos jugadores dada su capacidad goleadora.

En la cancha la coyuntura de cuidar con tanto esmero al ariete, hombre a hombre, permite lógicamente, un mayor poder ofensivo de nuestra delantera y de esa manera es como puede surgir o aparecer en un momento determinado el gol a nuestro favor, de parte de otro de nuestros delanteros, el cual sin duda estará menos custodiado.

Lo triste y lo absurdo es que haya sido ese golpe en su rodilla izquierda, en un partido contra un onceno de la cuarta división del torneo francés. Francia en Europa en materia de clubes no se puede ni siquiera comparar con los italianos, ingleses y españoles, quienes sí tienen ligas de suma importancia. Ellos han figurado futbolísticamente hablando por sus performances y buenos resultados en los campeonatos mundiales, en los cuales se coronaron campeones en 1998, siendo anfitriones, esto es jugando en casa, como locales.

Allí se presentan situaciones como las que registramos, en las cuales chocan o disputan partidos, no de liga sino de copa en los cuales equipos de primera, en este caso el Mónaco, juega con uno que se encuentra en cuarta división. Algo inexplicable, pero esas son las reglas del juego.

En mi concepto Falcao cotizado al máximo y contando con la demanda o el interés de clubes de mayor envergadura en todo sentido, pues Mónaco acababa de subir a primera división, ha debido escoger otro club. Sin embargo en esta decisión pesó el factor de ingresos y el hecho de que el neto recibido por su transferencia y sus emolumentos mensuales sea superior, puesto que los impuestos se le redujeron a su mínima expresión.

Conviene poner de manifiesto, que en donde estaba, la afición del Atlético de Madrid lo sentía más, lo quería más y lo valoraba en su justa medida. Lo mismo acontecía en Portugal toda vez que fue y sigue siendo su ídolo.

En Mónaco en el estadio Luis II cuya capacidad es de 20000 personas, a lo sumo la mitad 10000 observa los partidos, ya que no es el deporte de su predilección. Es un Estado como Andorra y el Vaticano en el cual todo es reducido, por tanto no se nota ni la algarabía, ni la hinchada, ni las multitudes, así sus manifestaciones se consideren expansivas.

De otro lado el Director Técnico del club español el argentino Simeone lo consentía y le daba todo su apoyo. Muy distinto el panorama con el italiano Claudio Ranieri, quien dirige el Mónaco, habida cuenta de que este último lo criticaba, al igual que a James Rodríguez, a quien lo ha tenido todo el tiempo de suplente. Hasta ahora al volante James lo ha puesto en la titular. El estratega Ranieri ha considerado que los dos colombianos poseen otra mentalidad y que necesariamente deberán entrar en la órbita de su propio criterio técnico. Su parecer es que el atacante no puede olvidar la defensa y el volante igualmente tiene que estar adelante y atrás.

El cambio para Falcao ha sido del cielo a la tierra, comoquiera que cuando recibió este infortunado leñazo estaba apenas adaptándose a otro país, a otra ciudad, a otro idioma, a otro modus vivendi, a otra forma de ser dirigido, en fin por múltiples aspectos, se encontraba en camino de familiarizarse con un nuevo marco de acción. Espero que este impasse no afecte su promisorio porvenir.

Los médicos especialistas y ortopedistas destacados colombianos y extranjeros, han diagnosticado una rehabilitación mínimo de seis meses, de tal modo que es un hecho cierto de que no podemos ilusionarnos en creer que vamos a disponer de Falcao en el próximo Mundial.

En todo caso hay un fundado duelo entre nuestros compatriotas, reina la tristeza y el desconsuelo a partir del momento en que se supo de la gravedad de su lesión. Debemos confiar en los galenos que harán la intervención quirúrgica. Como dice el mismo Falcao el Señor es el único que podría hacer el milagro de su pronta recuperación.

Necesariamente es menester ante todo y sobretodo pensar no tanto en que esté en nuestra alineación mundialista sino que se reponga de la mejor manera sin presión de ninguna naturaleza, con miras a que sus perspectivas inmediatas, para él y para Colombia le sigan deparando trofeos, triunfos y satisfacciones.

Teniendo en cuenta su disciplina, su fe en Dios, su profesionalismo, su consagración y su deseo de ser grande, podemos tener la seguridad de que Falcao seguirá siendo nuestra vivificante imagen, nuestro símbolo representativo y nuestro paradigma de excelente deportista.

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