Playas

Columnas de Opinión
Tamaño Letra
  • Font Size

Escrito por:

Tuto Santos Araújo

Tuto Santos Araújo

Columna: La Columna de Tuto

e-mail: [email protected]

En otrora, era toda una maravilla para las personas no sólo del interior, sino de la propia Costa Atlántica, visitar nuestras playas. En unísono advertían lo hermosa que eran. Poemas, canciones, leyendas y muchos turistas, nos hacían sentir orgulloso de nuestros mares.

Empero, desde hace muchos años, las playas samarias han tenido un deterioro a simple vista. Da lástima, grima, vergüenza, tristeza, ver el estado de nuestras playas con un colorcito a carbón. Ya hasta los turistas, se han dado cuenta del color negrillo que han adquirido las playas.

Toda esta contaminación derivada del polvillo del carbón, se le debe a la Drummond, empresa multinacional americana, que gracias a la pasividad tanto de nuestros gobernantes locales, departamentales, como nacionales, han hecho lo que les da la gana, hasta creerse los virreyes, como en la época de la colonia. En los ocho años de Uribe, les fue muy bien dado las grandes prebendas y exenciones tributarias, que no sólo ella, sino otras multinacionales recibieron.

En otros países como Brasil y Ecuador, estas empresas representantes del gran capital dejan mucho dinero (Al Estado), pero eso sí con observancia del respeto a las normas ambientales. Aquí ese flujo de dinero del que se habla se ve poco en las rentas del Estado.

Y muy acertada la decisión de la señora ministra de Ambiente, de suspender el cargue del carbón. Así es que es, los samarios y magdalenenses la apoyamos.

Mi Ñapa 1. Murió Ariel Sharon. Jamás se le escuchó un asomo de arrepentimiento a este señor que era una verdadera máquina de guerra, por la masacre ocurrida en las ciudades de Sabra y Chatila, el día 16 de septiembre de 1982, la cual fue bombardeada bajo sus órdenes. En ella se asesinaron sin piedad a más de 3.000 cientos de miles de refugiados palestinos. Murió este líder israelí sin pagar ni un día de cárcel.

Mi Ñapa 2. El abuso en la temporada turística en la ciudad es descomunal. Hasta un mango biche llegaba a costar la suma de cinco mil pesos. ¡No hay derecho!