Y de justicia qué

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alfonso Lopez Carrascal

Alfonso Lopez Carrascal

Columna: Pedagogía Constitucional

e-mail: [email protected]

Todavía bajo la anestesia del nuevo año en que pedimos se formalice la paz y vivamos el postconflicto, es importante pararle mientes a la justicia, ya que si no hay justicia social no puede haber paz.

El próximo 13 de enero reabren sus puertas los operadores de justicia y lo primero en pensar es que si hay vigencia plena del código general del proceso con la oralidad a bordo, cuando todos sabemos que no se da la infraestructura necesaria que tal sistema reclama y no solamente en ese campo llueve sino en otras ramas o áreas, como por ejemplo en el campo penal en que se hace necesario implementar el sistema en que solamente haya oralidad para los casos de flagrancia y dejar al sistema escrito los otros casos de no flagrancia.

Por ejemplo, en Colombia es muy difícil que dentro de la oralidad se puedan tramitar procesos contra la administración pública que no conlleven flagrancia a simple vista. Igualmente se debe ir pensando si eliminamos en el proceso penal oral la imputación y se cite para audiencia de acusación o directamente en los casos de flagrancia acudir a la misma como se viene haciendo en otros países y que haya un control material mediante un jurado en los casos graves a la usanza norteamericana.

También dejar legislativamente claro no obstante que lo reafirma la propia Carta Política que el derecho sustancial esté por encima del formal y que no basta la lectura de derechos o si el reo presenta un hematoma para dejarlo en libertad cuando por la gravedad del delito no lo amerita. También en los casos de sicariato, no darle derechos al reo si no manifiesta quien lo contrató.

Otro aspecto para este año es la vigencia del nuevo régimen penitenciario que busca quienes realmente deben estar privados de la libertad, Ya es tiempo como hacen los gringos de que primero investigan y después meten y no como lo hacemos acá que primero metemos y después investigamos y en materia de reforma constitucional de la justicia se le debe hacer un repaso a instituciones en primer lugar al Consejo Superior de la Judicatura si debe modificarse en cuanto al origen de sus magistrados, es decir, no propuestos por el Gobierno y la otra institución es la de la Comisión de Acusaciones de la Cámara que por su composición y origen político no ha sido capaz de acusar a ningún alto funcionario de Estado predominado en esa área la mayor impunidad y por supuesto la prescripción de la acción la que con mayor énfasis se utilice.

El país ante la corrupción imperante no puede darse ese lujo de tener instituciones que amparen la impunidad. Lastimosamente nuestro presidente no es abogado y por tanto no ha vivido las efugias del ejercicio de la profesión pero tiene un eminente ministro como lo es el doctor Gómez Méndez que sabe de estas cosas y no hemos visto comisiones, encuestas académicas para encontrar donde está el cáncer de nuestra justicia y darle a tiempo las soluciones que requiera para bien de la República.

Dos instituciones judiciales que también deben repasarse por el legislador es si la cooptación debe volverse a implementar o crear otro tipo de mecanismo en la escogencia de candidatos a la judicatura y la magistratura, como también establecer periodos para los jueces y magistrados de tribunales superiores ya que al convertirlos en vitalicios estamos creando pequeños emperadores en la administración de justicia y foco seguro de corrupción. Buen año para todos.