Mirando más allá del mototaxismo

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Escrito por:

César Serpa Vega

César Serpa Vega

Columna: Opinión

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Después de haber quedado expuesto el problema del mototaxismo en su máxima expresión, ya con más calma y sensatez se hace necesario debatir abiertamente las causas y posibles alternativas de solución a esta problemática social que nos afecta a todos los Samarios de forma directa o indirecta.

No hace falta ser un experto en tránsito, movilidad, urbanismo, economía o sociología para entender que la ausencia de un transporte público formal con suficiente calidad y cobertura, sumado a la falta de fuentes de empleo formales y estables, han sido la raíz de éste problema y los causantes de la transformación del uso de las motos como medio de transporte personal, hacia un medio de transporte público, lo cual llevó al surgimiento del mototaxismo y su consecuente explosión exponencial hoy casi infinita e incontrolable.

Ya conocemos aquella máxima del capitalismo que dice que "hecha la necesidad, hecho el producto", así que era de esperarse que si el transporte público formal no cumple su objetivo básico de forma completa e integral, pues iban a surgir casi que inmediatamente otras alternativas que suplieran dichas falencias y lastimosamente nos tocó la más peligrosa de todas: el mototaxismo, que incluso superó hasta los conocidos "molongos" que eran aquellos enormes vehículos antiguos, ya salidos de circulación, que por un tiempo sirvieron para "complementar" la deficiente oferta de transporte local.

Es bien sabido que el mototaxismo no cumple ninguna de las medidas mínimas de seguridad humana para transportar pasajeros de forma masiva porque simplemente las motos no fueron diseñadas para ese objetivo. Son muchos los accidentes de tránsito que dejan lesionadas a muchas personas diariamente en la ciudad por esta modalidad de transporte informal, esto casi es un problema de salud pública por la cantidad de incapacidades médicas y por los altos costos que deben asumir tanto las aseguradoras, como el Estado, por los daños ocasionados por ésta actividad informal; pero desafortunadamente del otro lado de la moneda está la inmensa necesidad que tienen los ciudadanos de transportarse y desplazarse a sus trabajos y hogares de forma segura, cómoda, digna y a tiempo. Por lo anterior se hace imperativo buscar un equilibrio sensato al momento de analizar éste fenómeno sin apasionamientos ni facilismos. Hay que comprender, sopesar y ponerse en los zapatos de la gente que no tiene como transportarse a diario y la gente que no tiene empleo ni recursos para llevarles a sus familiares a diario.

A la ciudad le llegó el momento de tomar el toro por los cuernos y enfrentar ésta problemática con voluntad, decisión y autoridad. No hay mejor oportunidad y coyuntura que la actual para plantear e implementar soluciones alternativas que mejoren la calidad de vida de todos los Samarios. Teniendo en cuenta el criterio de que así como el mototaxismo fue estimulado por la falta de transporte y empleo formales, pues tenemos que proponer alternativas dentro de la formalidad para desestimularlo, opciones que le compitan al mototaxismo y que con el tiempo lo desplacen y lo confinen a la historia atípica de nuestro país. Respetuosamente propongo algunas ideas para que contribuyan al debate urgente de éste tema como son:

La creación de unas ciclorutas exclusivas demarcadas en las vías principales de la ciudad, en donde sólo circularán bicicletas con el objeto de estimular los desplazamientos de los ciudadanos por éste medio hacia sus trabajos y hogares, lo cual desestimularía el uso del mototaxismo en gran medida dada la seguridad y la rapidez que da el uso de una vía exclusiva, además del mejoramiento de la calidad de vida de muchos por medio de ésta saludable actividad y la generación de empleo formal para las personas que dejen el mototaxismo y se dediquen a vender agua, paraguas, gafas, gorras y otros diversos productos en los puntos ó kioscos autorizados durante los recorridos definidos, además de talleres de mantenimiento y venta de repuestos para bicicletas.

Fomentar la conversión productiva de las asociaciones de mototaxis hacia empresas formales de domicilios y mensajería, lo cual requerirá del apoyo institucional oficial en lo concerniente a créditos ó financiación blanda, y lo más importante, la creación de una cultura ciudadana que apoye dicho proceso con la contratación de sus servicios, por medio de campañas como por ejemplo: "Apoyemos a los ex-mototaxistas y contratemos sus nuevos servicios formales".

Finalmente en caso de que la llegada del sistema de transporte estratégico se demore mucho más, podríamos analizar entre todos con mucha calma el reemplazo del mototaxismo por unas "moto-carros" preferiblemente con alimentación eléctrica que consisten en una moto acondicionada con una carrocería que le permite transportar hasta dos personas de una forma un poco más segura. Aunque suene descabellado es por lo menos un poco más formal y digno éste tipo de transporte, que las peligrosas motos actuales. Ojalá siga abierto el debate para que no permitamos que el mototaxismo vuelva a coger fuerza y se empeore.

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