Una voz de aliento

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Jorge García Fontalvo

Jorge García Fontalvo

Columna: Opinión

e-mail: jgarciaf007@hotmail.com

Durante los últimos días he leído en internet y escuchado por doquier, comentarios como: "Esto sucedió porque es un pueblo dedicado a la adoración de falsos dioses". "Merecido lo tenían." O "esto es castigo divino", refiriéndose a la tragedia que enluta a miles de hogares filipinos. Que vergüenza, esta es la forma de pensar que domina a la humanidad. Con razón este mundo se mueve en torno de la violencia, el horror y la corrupción.

No entiendo ¿Por qué aquellos que se consideran limpios y puros ante los ojos de Dios consideran que el pueblo filipino merecía aquello que les sucedió? Se olvidan que: "Todo acontece de la misma manera a todos; un mismo suceso ocurre al justo y al impío; al bueno, al limpio y al no limpio; al que sacrifica, y al que no sacrifica; como al bueno, así al que peca; al que jura, como al que teme el juramento."

¿Acaso no recuerdan esto que el señor Jesús dijo alguna vez a los indolentes? "En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

La verdad no sé qué pensar respecto de la ignorancia que manifiestan los que se dicen cargados de sabiduría y amor de Dios. Prefiero ser el pecador más grande de la tierra e indigno del perdón de Dios, que alegrarme a causa del dolor de cientos de miles de personas que sufren por los estragos que genera la naturaleza.

Los que lloran en Filipinas y en el resto del mundo antes que ser juzgados, lo que necesitan es una voz de aliento. Necesitan pensar que son importantes para el resto de la humanidad, necesitan comprender que hacen parte de una especie amada por Dios y no que son los desechos de una sociedad indolente e hipócrita.

Sé que este articulo va a incrementar considerablemente el número de enemigos que se han alineado en torno mío por causa de las criticas puntuales que he hecho a diversos estamentos de una sociedad corrupta, sin embargo, no importa, porque aunque muchos quieran esconder las verdades ocultas, mi compromiso y responsabilidad es con la gente que llora por causa de las injusticias.

No pienso movilizarme en torno del pensamiento hipócrita de algunos, porque seguramente caeré de la misma forma que cayó la gente indolente de un pueblo del que ya escuchamos hablaren el pasado:

"En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; más no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.

Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres."

Que Dios bendiga a los hermanos que sufren por causa del tifón Haiyan, porque realmente necesitan una voz de aliento. Bueno y que Dios también perdone mi soberbia, pues estoy seguro que a causa de lo que escribo, así habrán de catalogarme algunos.