Muerte de Jojoy golpe a finanzas de las Farc

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Alejandro Arias Cañón

Alejandro Arias Cañón

Columna: Punto de Encuentro

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La muerte de alias el Mono Jojoy no sólo implica un duro golpe a los fundamentos militares de esa organización guerrillera, tampoco sólo genera un arrollador golpe a la moral de esa militancia terrorista sino que cobra importante significado en la medida que le correspondía al Mono Jojoy manejar todo el flujo financiero de las Farc.

Mientras los demás cabecillas de esta organización terrorista se desplazaron a países vecinos a efectos de evadir el cerco militar de las Fuerzas Armadas (FFAA) colombiana; Jojoy fue uno de los cabecillas de esa organización que nunca salió de las fronteras, por lo menos de forma prolongada, ni siquiera para palear la enfermedad que lo sometía.

De acuerdo a informes de inteligencia militar y versiones confirmadas con comandantes del área de operaciones en la zona de la Macarena, Jojoy no se movió hacia las fronteras por dos razones estratégicas: Una primera porque Jojoy, como líder militar del grupo terrorista, tenía un valor simbólico de unidad en esa organización. Su huída al extranjero, entonces, significaría un mensaje inadecuado para los cuadros militares de menor rango y ello podía implicar una fractura sensible dentro de la organización. Hay que recordar que una de las mayores amenazas para esta organización terrorista es el programa de desmovilización y permitir una debilidad en la unidad significaba multiplicar el riesgo de quedarse sin militantes rasos que asumieran los riesgos de las operaciones criminales de esta organización.

Segundo, considerada por fuentes militares, como las más importante razón de la permanencia de Jojoy en la Macarena, no obstante los duros y continuos operativos de las FFAA, es que desde esa zona Jojoy controlaba toda la estructura financiera de las Farc.

Esta estructura financiera comportaba los recaudos de los dineros productos del narcotráfico, de los secuestros extorsivos, el control y dirección del lavado de activos por medio de los testaferros que utilizaban a la Macarena como canal de operaciones; igualmente, Jojoy estaba a cargo de las multimillonarias caletas de dinero, armas y material de intendencia que sustentaba las operaciones terroristas a nivel nacional e internacional.

Lo que significaba que una salida de Jojoy de la zona de la Macarena era dejar en encargo el soporte financiero de esa organización. Se estima que de la información capturada en la mañana de hoy con la operación Omega se podrán develar muchos secretos de esta estructura financiera y de testaferrato que alimentaba económicamente a este grupo narcoterrorista.

En marzo de este año, por ejemplo, se confirmó por parte del Comando de la Cuarta División del Ejército, con sede en Villavicencio, que en una sola operación a los testaferros del Mono Jojoy le fueron incautadas un edificio exclusivo en Villavicencio, una distribuidora de cemento, lotes, una casa, varias estaciones de servicio y un estadero típico avaluados en más de 3.500 millones de pesos en la capital del Meta.

La muerte del Mono Jojoy no sólo significa la muerte del terror, como lo definiera el presidentes Santos, sino que con igualmente significa un terror para las narcoguerrillas de las Farc porque muchos de los secretos financieros de las Farc hoy por un lado se embolatan y por otro se esperan serán descubiertos de los computadores y material táctico capturado.