La descentralización local

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Edmundo Jiménez Valest

Edmundo Jiménez Valest

Columna: El Hurón

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Bienvenido para la ciudad de Santa Marta el proyecto de acuerdo para descentralizar localmente el Distrito, (Creación de las Localidades), que el gobierno distrital y los ediles elaboraron y socializaron conjuntamente, demostrando con ello que es necesario la coadministración de la sociedad organizada para el desarrollo de la misma, conforme lo indica el mundo globalizado moderno.

Le corresponde entonces a la sociedad samaria organizada de bien, presionar al ejecutivo con el fin de que presente a consideración del Concejo distrital el Proyecto para que inicie la deliberación, hacerle las correcciones correspondientes y finalmente, su aprobación.

Se muestra, por parte del señor Alcalde una voluntad política para que al fin se lleve a cabo tan anhelado procedimiento constitucional, como es la creación de las Localidades y las correspondientes autoridades administrativas tuteladas, claro está, por la alcaldía mayor. Ahora, se espera de la Corporación, Concejo Distrital, esté a la altura de su responsabilidad para con la ciudad de Bastidas.

Estar el proyecto de la creación de Localidades, concertado con la comunidad edil- esa, y a portas de ser presentado a consideración del Concejo Distrital para su aprobación, por el Burgomaestre, constituye un avance muy importante, procedimiento que la Constitución y la Ley obligan a iniciarlo. Pero será aún más disiente si el Concejo Distrital lo aprueba en la comisión correspondiente o en la plenaria, dándole a la ciudad la carta de navegación para su progreso: si la comunidad de una ciudad avanza institucionalmente, su desarrollo integral será eminente. Pero, no hay que descuidarse, aún si la Corporación aprueba el proyecto de acuerdo.

El ejecutivo local, tendrá que nombrar las autoridades locales (alcaldes menores); adecuar de toda la logística y asignarle el presupuesto mínimo necesario para el cumplimiento de la responsabilidad constitucional asignada en la Constitución y la Ley. Ahí radica la importancia de la comunidad de bien organizada; es el punto neurálgico ya que no es suficiente la aprobación del proyecto por parte del Concejo, sino que se cumpla todo o la gran mayoría de lo ordenado por el acuerdo. Debe existir el presupuesto para las correspondientes localidades y para el pago de los honorarios de los miembros de las Juntas Administradoras Locales.

Se observa entonces, en el mandatario local, Doctor Carlos Eduardo Caicedo, una firme convicción en la refundación de la Ciudad de Santa Martay el Distrito en general. La Corporación Concejo Distrital y los Ediles y las comunidades que conforman los diferentes barrios, que son los actores más importantes en esa descentralización, tienen bajo su responsabilidad el cumplimiento de ese componente ético por la cosa pública; deben comprender que el presupuesto del ente territorial - Distrito- es Sagrado: Ahí constituye el éxito de la Descentralización local.

La Junta Administradora Local debe estar atenta, una vez la Corporación Concejo Distrital apruebe el proyecto de descentralización local, en consenso con el alcalde, claro está, a que se le asigne del correspondiente presupuesto y la implementación de las diferente infraestructura para el buen funcionamiento y el cumplimiento de las responsabilidades asignadas al nuevo ente territorial, que entre otras cosas, no son diferentes a las que hoy presta la alcaldía mayor Distrital; de lo contrario, el ente nacerá muerto, así como están en la actualidad la descentralización de los Distritos Especiales de Cartagena y Barranquilla, que si bien es cierto, la descentralización local se aprobó y hoy es otro ente territorial local, no es menos cierto que el nombramiento de sus autoridades y la adecuación de la infraestructura al igual que la asignación presupuestal para el cumplimiento de sus responsabilidades tanto constitucionales como administrativa, es una quimera, debido a que no se ha dado cumplimiento al mandato constitucional y legal. Hay que tener bastante cuidado con ello y estar muy atento.

Otro aspecto que es necesario que las JAL tiene que estar vigilante con la aprobación de la descentralización local y una vez puesta en marcha, lo constituye el aumento de la corrupción en las localidades con la malversación del presupuesto, aunado a la mala calidad de las obras a desarrollar que seguramente se construirán para el beneficio de la comunidad. Hay que atacar ese flagelo como quiera que ese ese el argumento más fuerte que tienen aquellos personajes que de pronto se vieron despojados de la tajada del presupuesto.

Es en ese punto en el que tienen que trabajar fuertemente, hasta que se disminuya sustancialmente el cáncer de la corrupción. De lo contrario, la descentralización será una quimera y, como los agentes del orden, pasará a buen retiro.

La experiencia con la gran mayoría de las entidades territoriales locales, ha sido el mal manejo que han hecho del presupuesto los alcaldes menores, hasta el extremo de proponer la desaparición de las localidades y por consiguiente la descentralización local, de parte de la clase politiquera de las regiones donde existen.

Así se ha presentado y aún se machaca la manida teoría de centralizar la inversión social en la alcaldía mayor con el argumento de la elevada corrupción, en la ciudad de Bogotá, D.C., que fue donde se inició con más fortaleza y se ha mantenido no obstante haber soportado innumerables intentos por acabarla. Pero se ha mantenido y cada vez se fortalece asignándoles más responsabilidades a las comunidades organizadas para su autodesarrollo. Hoy es ejemplo de mostrar entre las ciudades más importantes del mundo donde tienen este tipo de descentralización local. Una vez aprobada, a defenderla.

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