Discusión olvidada sobre el salario mínimo

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Escrito por:

Andrés Londoño Botero

Andrés Londoño Botero

Columna: Bitácora del primer y cuarto cuadrante

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La bibliografía existente en los textos de economía dice que en los mercados laborales competitivos, el salario se aproxima a la productividad marginal. Si el salario excede esta productividad marginal, el empresario producirá a perdidas, lo que se traduce en más desempleo y un nivel de producto inferior al potencial.

Siendo coherentes con la teoría, es el aumento en la productividad del trabajo el principal indicador que debe regir al aumento del salario. Claro que parámetros como la inflación deben tenerse en cuenta para garantizar que no se pierda el poder adquisitivo.

Lo ideal para Colombia, es que el salario mínimo no crezca muy por encima de la inflación, pues la productividad ha presentado cifras modestas en los últimos años, su crecimiento varía entre 0 y 2%.

En la mesa de negociación se ven discursos inconsistentes entre los gremios de trabajadores. Pues a los sindicatos les conviene decir que; el crecimiento de la economía colombiana está impulsado por la mayor productividad del trabajo y no por el sector minero energético, sólo para lograr un alto crecimiento en el salario mínimo.

Es increíble como muta el discurso dependiendo de la circunstancia. Otra apreciación en torno a los estamentos que polarizan la opinión al referirse a este tema, es el uso del viejo discurso de las luchas de clases. Concuerdo conque las personas puedan ser capaces de obtener ingresos suficientes para saciar sus necesidades básicas. Es precisamente el empresario el que ayuda al trabajador a acceder a recursos para vivir bien.

Es erróneo plantear que la relación empelado- empleador se basa en una relación de explotación. Esta es una relación que se asemeja más al mutualismo, el empresario es el que concibe la idea de negocio y quien arriesgando su capital, se lanza al mercado con el fin de triunfar.

El empleado es quien colabora a materializar la idea, pero este se ve beneficiado por la visión que alguien tuvo para ejecutar un plan de negocios que el empleado nunca se arriesgó a forjar. La sociedad exige repartición de riquezas cuando alguien es exitoso, pero ¿se solidarizan con quienes fallan en su intento por crear empresa?

La alta informalidad laboral y el desempleo bordeando dos dígitos, son una muestra de lo poco eficiente que ha sido Colombia para utilizar los recursos que posee (tecnólogo, capital humano etc.) con el fin de aumentar la productividad.

Como el salario ha subido muy por encima de la productividad, esto ha generado equilibrios por fuera del monto que determina la ley. El hecho de que menos de la mitad de la población gane menos del mínimo, nos indica que falta mucho para que este se iguale con la productividad marginal del trabajador local.

La falta de productividad se debe a la ineficiencia del uso de los factores, no a la carencia de estos. Pues las tecnologías se esparcen rápidamente de nación a nación. Indicadores como trabajadores por máquina, o sectores que sean más propensos a usar capital humano capacitado, deben ser tenidos en cuenta para mejorar y lograr que cada vez un mayor número de personas ganen más que el salario mínimo.

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