Alcalde modelo

Columnas de Opinión
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Estuve hace quince días en Valledupar y siendo una ciudad que conozco tan bien, inmediatamente me di cuenta que algo estaba pasando en la ciudad de los Santos Reyes. Calles limpias de nuevo, avenidas repavimentadas, la tranquilidad por la presencia de la Fuerza Pública es evidente y lo mejor de todo es que se siente un orgullo generalizado de los vallenatos por la gestión de Freddy Socarrás, quien acaba de ser reconocido como el mejor Alcalde de Colombia, según encuesta nacional.

¿Y cuáles son los méritos para tan importante distinción? Valledupar, al igual que las demás ciudades capitales de la Región Caribe, sufrió los asaltos del corrupto sistema de las concesiones de los servicios públicos. Los contratistas privados se daban el lujo de financiar las campañas políticas a cambio de la renovación de sus concesiones. Cuentan, que cada cuatro años, los concejales y alcaldes de turno, estrenaban carros y viajaban en cruceros por el Caribe.

Cuando el médico Socarrás se lanzó como candidato a la alcaldía de Valledupar, su primera decisión fue no aceptar un solo peso a este cartel de la contratación e hizo una campaña modesta con los pocos recursos que algunos amigos y el Partido de la U le aportaron. Su estrategia de garantizar una administración pública sin pactos con la clase dirigente corrupta, le mereció la confianza del pueblo y ganó las elecciones sin inconvenientes.

El 1º de enero de este año, el alcalde Socarrás recibió de su antecesor Luis Fabián Fernández, una ciudad con un déficit de 30.000 millones de pesos, demandas judiciales -por decisiones erradas - que superan los 70.000 mil millones de pesos, créditos con intermediarios financieros a tasas de usura superiores al 16% efectivo anual y unas concesiones leoninas y lesivas para la ciudad en el manejo del tránsito, el amoblamiento urbano y el alumbrado público. Con este vergonzante panorama administrativo, nadie imaginaba que Valledupar -diez meses después-, fuera a salir de cuidados intensivos.

Claramente, la estrategia fue acertada. El primer paso fue denunciar ante la Procuraduría, Contraloría y Fiscalía a todos los torcidos de las anteriores administraciones. A renglón seguido nombró un equipo asesor encabezado por los excaldes Enrique Peñalosa y Alex Char para que le ayudaran a estructurar el Plan de Desarrollo y se rodeó de un equipo de profesionales honestos y eficaces que se pusieron a la tarea de sanear las finanzas del municipio.

Recuerdo que en abril le dije, "si logra crear confianza en la gente y en las instituciones públicas del orden nacional, tendrá éxito en su gestión". Pues hoy Valledupar es la novia que muchos organismos públicos nacionales e internacionales quieren tener para implementar en ella programas de competitividad, seguridad, emprendimiento y, fortalecimiento institucional entre otros. Es la ciudad modelo de Colombia.

Necesitaría otra columna de opinión para enumerar todos los logros del Alcalde Socarrás en estos 10 meses. No obstante, sí debo resaltar las más relevantes: caducó las concesiones leoninas, ha logrado erradicar en un 12% el analfabetismo y en 17% los homicidios, suscribió un convenio con el Sena para garantizar formación tecnológica para los jóvenes más pobres, con la Universidad Nacional otro convenio de especializaciones y maestrías para los docentes del sistema educativo público, comenzó la construcción de 2.797 viviendas gratuitas y recuperó la autonomía financiera. Lo más increíble, es que hasta los vallenatos están pagando puntualmente sus impuestos y legalizando la informalidad de sus negocios. Con razón se hizo merecedor de semejante reconocimiento.

Freddy Socarrás es sin duda un Alcalde modelo para una ciudad modelo, ambos motivo de gran orgullo costeño.