El Turismo y las comunidades

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Edmundo Jiménez Valest

Edmundo Jiménez Valest

Columna: El Hurón

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El sector del turismo, principalmente en aquellos entes territoriales o ciudades, donde gran parte de su economía gira alrededor de esa industria, tienen que entender que es en ella donde se deben crear y multiplicar la creación de pequeñas y medianas empresas pero, sólo se dará, sí existen líderes- agentes sociales y grupos que quieran de verdad crear riqueza compartida.

El sector servicio en la economía española representa el 65 % del PIB, y la industria del turismo, que hace parte importante del sector servicio, representa el 11.5% del PIB, lo que dice de la importancia del turismo en la economía española. Este basto crecimiento de la industria del turismo español tiene que ver con la construcción de su infraestructura hotelera y de servicios que es una de las más amplias y competitivas del mundo.

No se debe olvidar que la calidad empieza no en los alojamientos que se levantan para el disfrute de los que visitan, sino en la calidad de los que tienen el reto de recibir con los brazos abiertos a los que llegan: y eso solo se puede hacer mediante la pequeña y mediana empresa; es aquí donde los gobiernos deben desarrollar políticas que permitan su creación y sostenibilidad. España, ahí, es campeona.

Es menester entender que hoy por hoy el tipo de turismo que persiguen quienes nos visitan, es el llamado ecoturismo, el turismo de aventura, el rural, el de avistamiento de aves. En esta clase de turismo, Costa Rica está bastante avanzado, hasta el extremo que representa aproximadamente el 6% del PIB, es decir, más o menos 9 millones de dólares año. Colombia debe estar ahí en ese rango.

Colombia es un país apto para la práctica del turismo de aventura o turismo sustentable. Se tienen regiones con exuberantes cordones montañosos como son los del eje cafetero que posee unas amables selvas con diferentes clases de flora y fauna que contrasta con la hermosura de las fincas cafeteras y las amplias casas que sirven como alojamientos para los turistas.

La Región Caribe, especialmente, Santa Marta, que posee el sistema montañoso independiente más grande del mundo en zonas costeras, como es la Sierra Nevada de Santa Marta y como apéndice, en su falda, el Parque Nacional Natural Tayrona. Parque que siempre ha tenido dificultad con los particulares y los grupos armados ilegales que se han querido apropiar de él. Al mismo tiempo, el país tiene todas las condiciones para la práctica del turismo de aventura, de igual manera la tiene para generar el llamado turismo sustentable. Esta clase de turismo sirve, de alguna manera, como alternativa para la promoción del desarrollo para las comunidades locales.

En este contexto, se deben generar estrategias para que se de una activa y directa participación de las comunidades locales en el desarrollo del turismo sustentable en su territorio. Es aquí cuando el Estado o los inversionistas toman la decisión de desarrollar una zona con vocación turística, es necesario que los actores sociales, los ciudadanos y la comunidad organizada, estén preparadas para intervenir y definir su futuro frente al uso del territorio.

Hay que recalcar, para que se logre un turismo sustentable en las localidades, es necesario que el mayor número de miembros de la comunidad participe desde el inicio del proceso. Si los habitantes toman parte activa desde el momento de la concepción del proyecto, se apropian y velan por su gestión y desarrollo.

El turismo sustentable se dará en la medida que los agentes de desarrollo capaciten y sensibilicen a la comunidad asentada en la región. En este sentido, es fundamental la participación de las entidades educativas del sector turístico que a través de programas de extensión social puedan facilitar los procesos de apropiación y de creación de una cultura turística en las comunidades locales.

En ese orden, es necesario desarrollar diferentes programas para que la población se apropie y tenga sentido de pertenencia para con el proyecto turístico a crear, como son la formación de empresas asociativas; elaboración de proyectos de autogestión, de identidad cultural; fuentes de financiación; educación ambiental; talleres para niños, mujeres y jóvenes y técnica de negociación y en temas específicos en hotelería y turismo.

La capacitación de los líderes comunitarios, de la cual se deberá seleccionar a las personas que cuentan con capacidad de gestión y liderazgo, para que direccionen la participación de la comunidad en el desarrollo turístico de su localidad.

La autogestión comunitaria es un elemento muy importante para el desarrollo de la misma, cuyo objetivo principal es que el integrante de la comunidad participe en el mayor número posible de responsabilidades, propendiendo por el desarrollo de su colectividad, además por el de su realización individual. Para ello, el Estado deberá garantizarle a las comunidades el acceso a los servicios básicos como acueducto, alcantarillado y agua potable, que se desarrollarán para el turismo.

Cae como anillo al dedo para lo que está hoy sucediendo si construyen o no un hotel para turismo sustentable, en el hermoso y paradisiaco, Parque Tayrona. El problema no es su construcción. La problemática será entonces cómo y de qué manera los agentes que van a desarrollar el proyecto del Hotel, vinculen a la comunidad local donde se lleve a cabo su construcción. Es el tema; al fin al cabo, siempre lo construirán, lo importante será, cómo se vincule a la colectividad de manera total y profesional al proyecto. Es lo importante.

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