La incertidumbre

Columnas de Opinión
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Escrito por:

Edmundo Jiménez Valest

Edmundo Jiménez Valest

Columna: El Hurón

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No le falta razón al miembro de la Asamblea departamental del Magdalena, en estar bastante preocupado por la aprobación de un contrato administrativo por más de 6 mil millones de pesos, para ocupar 600 plazas que se encuentran vacantes en los colegios de todo el Departamento, por parte del Gobierno local.

Afirma el servidor público que ese contrato tuvo muchas dificultades en el proceso licitatorio para su aprobación y presume que éste tendrá sendas dificultades para su ejecución. El miembro de la Duma, no le falta razón para estar preocupado. Son 6 mil millones de pesos que saldrán de los bolsillos de todos los magdalenenses que, sí no tienen una fiscalización directa por parte de los entes de control y muchos menos carece de una veeduría ciudadana que esté tras de ello, tiene por qué estar preocupado.

Por otro lado, el gobierno nacional le asignó al departamento del Magdalena recursos por un monto de aproximadamente 200 mil millones de pesos para infraestructura por cuanto, es uno de las entidades territoriales más atrasadas en vías primarias y terciarias. Visto de manera desprevenida este gesto de responsabilidad por parte del gobierno nacional para con el Departamento del Magdalena, no habría que hacer comentarios al respecto, sino fuera porque la historia y los hechos recientes nos dicen cosas diferentes en cuanto a los malos manejos de que han sido objetos los recursos del erario público disponibles para la inversión social, por parte de administraciones anteriores.

Todo ello por existir un unanimizmo de parte de los entes de control fiscal, la Asamblea departamental en pro de una administración mal sana en el sentido de dejar pasar y dejar hacer, aunado a la no existencia de una veeduría ciudadana fuerte e independiente capaz de denunciar las irregularidades presentadas en la adjudicación y la correspondiente ejecución de los contratos.

Hoy puede acontecer lo mismo que en épocas pretéritas con la ejecución de los contratos adjudicados por la Administración departamental, sí los entes de control fiscal y la Asamblea no toman medidas sobre el asunto, amen si el señor gobernador, no le está dando cumplimiento al Estatuto Anticorrupción en el sentido de nombrar a una persona idónea e independiente, como veedor departamental y, como es natural, si no ha nombrado veedor departamental, mucho menos lo hará con los veedores para cada uno de las ejecuciones de los correspondientes contratos a ejecutar, por muy pequeño que este sea.

El burgomaestre no le está dando cumplimiento a lo manifestado en su campaña política cuando estaba buscando los favores de los magdalenenses para que lo eligieran, cuando les decía que, si lo elegían como gobernador, su gobierno sería transparente y de cara al pueblo y los acontecimientos nefastos por los que ha venido atravesando el ente territorial, no se volverían a repetir. No se observa que se estén corrigiendo los malos procedimientos por los cuales atravesó las anteriores Administraciones departamentales, como fue la de saquear las arcas del erario público y por los cuales se encuentra la entidad territorial ínsita en la Ley 550.

Entonces, razones, más que suficiente, le asiste al miembro de la Duma para estar preocupado como dice estarlo. Y no sólo a él le debe preocupar esta situación sino, que debe estarlo toda la sociedad de bien del Magdalena por cuanto de lo contrario se pueden repetir los acontecimientos de Administraciones anteriores que no son muy agradables por cierto, por lo contrario, han dejado una estela de pobreza y de miseria que hoy los pobladores cargan en sus espaldas. Ello no se debe repetir.

Desde esta tribuna le hacemos un llamado respetuoso y cariñoso al burgomaestre del Departamento, para que en las licitaciones, aprobación y ejecución de los contratos, exista la mayor transparencia; igualmente, el llamado es para que trascienda al nombramiento del veedor departamental y se le dé cumplimiento al Estatuto Anticorrup-ción al igual a que se le nombre veedores para cada uno de los contratos aprobados para que tengan una mejor ejecución.

ello debe apuntarle el señor gobernador que no sólo tiene la responsabilidad de rodearse de personas idóneas en su gabinete, que son las que manejan el dinero público de todos los magdalenenses, sino de exigirles transparencia en todos los procedimientos en la escogencia de los contratistas que van a invertir los recursos para bien de la gente más necesitada de la región.

El burgomaestre tiene toda la obligación material y moral de superar en todo, respecto a lo que hicieron o dejaron de hacer, sus antecesores. Lo está esperando la población magdalenense que está cansada y desesperada por las malas Administraciones que lo que han hecho es robarse los dineros de todos quienes pagan impuestos de forma indirecta o directa. No existe retorno como departamento a sus pobladores.

Pues bien, tiene usted, señor gobernador, la posibilidad histórica de mostrar a la sociedad de la cual es administrador, que no se equivocaron en elegirlo como su regente y que las esperanzas y sueños que depositaron en usted, se les convertirá en una realidad. No desaproveche la única oportunidad que le ha brindado la población magdalenense: hay que invertir bien los recursos públicos sacando de la pobreza a ese sin número de personas (40%) que se encuentran en la pobreza extrema y por contera, dejando una estela de honestidad y responsabilidad para con su pueblo que le brindó esa oportunidad.

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